Discos

“Tres Mil Millones de Años Luz”, de Emanero

El rapero argentino lanzó su cuarto disco de estudio, en el que condensa finamente su lírica, su música y el estilo con el que vuelca sus inquietudes. Acá el propio estandarte del hip hop nacional elige cinco canciones para entender de que trata su nuevo álbum.

A Federico le preocupa ser mejor. Le preocupa que no haya mensaje en las canciones y lo entretiene poner la voz por los que menos tienen. Le preocupan esos políticos que nunca nos representan. Le preocupa encontrar un mundo nuevo donde estar en paz, un oculto y misterioso lugar. Federico Andrés Giannoni es Emanero, un rapero de 31 años que se pasó la mitad de su vida haciendo lo que le gusta: rapear. Y así, a fuerza de laburo y estilo propio, se hizo un lugar cuando casi nadie en Argentina apostaba a la música urbana. Ahora que el trap domina las listas de reproducciones y los algoritmos, que las batallas de gallos son multitudinarias y que las plazas están atestadas de pibxs haciendo freestyle, Emanero está un paso más allá. Así lo demuestra en Tres Mil Millones de Años Luz, su cuarto disco de estudio, en el que ahonda en el contenido, en luchar contra la música vacía, en tratar de modificar la realidad con música y líricas ásperas. ¿Ejemplos? “Entonces dale, dale que va, dale que se pudra y que no queda na’. Dale ahora que hay billete y hay que aprovechar, dale ahora que nos pagan solamente por rimar”, apunta a los traperos que se venden al mejor postor en “XXXI”. O en De este lado” donde tira: “Meta joda, pastilla y coca y nos vaciaron la educación. El gobierno solo recorta mientras que sube la tensión. Abandonan a la que aborta y no le ofrecen ninguna opción. Pibes que no tienen nada, pibes que nadie le da una salida y terminan mulas del narco del barrio vendiendo como única forma de vida”. Pero también se deja un espacio para hablar de amor, como en “Veneno” (donde suena la melodía de “Seguir viviendo sin tu amor” de Luis Alberto Spinetta), “Ojos feroces” y “Secreto Paraíso”. Emanero no está solo, hay colaboraciones con otrxs que comparten su visión del hip hop: el ícono del freestyle nacional Sony aka El Gordo S, el catalán Ambkor y la rapera y militante argentina Kris Alaniz. A lo largo de las nueve canciones que componen este disco digital que vió la luz en los últimos días de 2018, Emanero consigue su trabajo más refinado, con el que nuevamente expande su sonido y en donde mejor aplica su poder lírico. Y acá él mismo elige cinco tracks para entender un poco más en profundidad de que se trata Tres Mil Millones de Años Luz:

“XXXI”:
“Un tema duro sobre una base actual que hace que la catarata de crítica y denuncia social llegue directo al oído de forma aceitada y rápido. La música la hice un día a las apuradas porque venía un rapero a casa e íbamos a colaborar juntos y quería esperarlo con algo hecho. A él no le gustó así que cuando se fue empecé a vomitar esa letra que salió casi sola”.

“Veneno”:
“Una de las pocas canciones de desamor que hice en toda mi carrera, en este caso con un trabajo de voces y armonía enorme y con un rif de fondo que todos reconocemos. Daniel Retondano en un recital de Bambi me dijo que porqué no usaba algún rif reconocible del rock nacional y me pareció una hermosa idea. Las dos semanas siguientes estuve probando y probando. Finalmente se me ocurrió “Seguir viviendo sin tu amor”. Sobre eso armé una melodía totalmente distinta, de manera que te olvidas por completo de la original. Estuve varias semanas probando cosas que no me gustaban hasta que dí con la clave y fluyó”.

“Ojos feroces”:
“Un tema sobre el amor libre y el placer de disfrutar del sexo de a dos. Con la colaboración de la rapera Kris Alaniz. El tema lo habíamos compuesto con Kris para su disco hace un año atrás con una base que nos brindó 808God. Finalmente como Kris nunca lo lanzó se lo pedí para mi disco y con mi co-productor BSG lo refrescamos un poco”.

“De este lado”:
“Un trap clásico con crítica directa al gobierno actual (aunque algo me dice que también le va a encajar al próximo, y al que le siga a ese también). El tema lo compuse unas semanas antes de terminar el disco y salió todo de una, en una noche”.

“El juego”:
“Una mezcla entre modernidad y boombap clasico, con reminiscencias al ragga en el estribillo. Cuento en este tema quien soy y como me siento dentro de esta movida urbana, a pura metáfora. El tema originalmente era súper fuerte y agresivo y a última hora probé de cambiarlo y hacerlo un tema mas chill. El resultado fue 10 puntos mejor que la idea original”.