ENTREVISTAS

Babasónicos

"No estábamos convencidos de ir al Teatro Colón, un lugar de la oligarquía, pero también nos gustaba haber llegado sin haber pasado ninguno por un conservatorio."

Llenaron los teatros más emblemáticos de Latinoamérica con su show "Impuesto de fe" para el que reversionaron exclusivamente todo su repertorio de estos 25 años de carrera. Llegaron hasta el Teatro Colón y lo registraron en "Repuesto de fe", una retrospectiva en forma de documental en vivo. De esto, de cómo se sentían cuando arrancaron y de cómo escuchan música hoy en día, hablan Diego Tuñón y Diego Rodríguez en la siguiente entrevista con Soy Rock.

–Este espectáculo que arrancó con Impuesto de fe y se termina ahora con Repuesto de fe fueron una etapa distinta en la historia de Babasónicos. ¿Cómo encararon la transformación sonora que tuvieron que hacer para reversionar sus canciones?
Diego Rodríguez: Nunca habíamos pensado un show desde lo visual y acústico. Tuvimos que transformarnos en una banda que no éramos, hasta ahora, con instrumentos que no usábamos habitualmente y tuvimos que aprender. El caso de Mariano Roger por ejemplo, que por show tocaba con cuatro o cinco guitarras distintas y ahora se limitó sólo a una. Tuvimos que trabajar mucho con los silencios de cada uno, escuchar al otro, hacer una música más arquitectónica, sin barroquismos. Tenía que ser muy elemental pero también sostenerse perfectamente. Había que darle otra personalidad a “Putita” o a “Los calientes”, que son canciones que tienen un montón de canales, mucho avasallamiento sonoro, y ahora las reformulamos para que sigan sonando bien sin caer en la fácil de tocarlas sólo con una guitarra y un toc-toc.

–¿Cuánto tiempo les llevó?
Diego Rodríguez: Mucho. Como 8 meses. Pero pensá que íbamos a tocarlo para 2 mil personas, grabándolo para la posteridad, siendo una banda que no éramos, con instrumentos que no tocábamos, haciendo versiones que no eran las de siempre. Podía salir todo mal. Además llevamos este espectáculo por toda América, de Monterrey a Neuquén, con las mismas luces, en los teatros más lindos de cada ciudad.

–Y ahí surgió lo del Teatro Colón…
Diego Rodríguez: No estábamos convencidos de ir al lugar de la oligarquía, pero también nos gustaba haber llegado sin haber pasado ninguno por un conservatorio. Llegamos sólo por el mérito de ser un artista importante para la cultura de nuestro país. No es algo muy común. Y también fuimos al Teatro San Martín de Córdoba, donde hay ballet, ópera. A diferencia de Impuesto de fe, la primera parte de todo esto, Repuesto de fe es un testimonio más documental, de cómo la banda logra tocar en uno de los cinco lugares más prestigiosos del planeta, cómo lo enfrenta, cómo lo graba. Nuestros testimonios van hilados con las canciones y hacen un manifiesto de por qué llegamos a ese lugar.

–¿Hay relación entre las palabras “impuesto” y “repuesto”, más allá de que rimen?
Diego Tuñón: Son juegos de palabras que tienen relación con la libertad poética de Adrián en ese momento. Impuesto de fe fue una ocurrencia muy fresca, porque es complejo ponerle nombre a un álbum, porque le terminás marcando la escucha al oyente de antemano. Mientras más abierto, mejor. Y lo de Repuesto… es como…
Diego Rodríguez: ¡Doblar la apuesta! Quiero retruco.
Diego Tuñón: No sé, hay discos que se llaman, ponele, “Raro”, y ya estás adjetivando. Hay que poner un nombre propio sin marcar nada.

“Cuando nosotros empezábamos había música re triste y nosotros éramos gente joven tratando de decir otras cosas.” (Diego Tuñon)

–En algunas oportunidades dijeron que “un chico de Lanús no tenía horizonte” cuando arrancaron ustedes. ¿Y ahora? ¿Sigue siendo el rock una salvación para no tener que trabajar de algo que no te guste?
Diego Rodríguez: Claro, no tener el mismo tipo de vida que tuvieron tus padres. Salir del barrio y recorrer el mundo con todo pago.
Diego Tuñón: Eso suena bien, pero también lo hacíamos por un profundo amor a la música. Lo que parecía utópico era pensar que nos podía ir bien y dedicarnos a eso. Cuando nosotros empezábamos había música re triste y nosotros éramos gente joven tratando de decir otras cosas. Parecía imposible llegar a algo y nos contó un montón. Pero desde el minuto 0 nos planteamos vivir, aunque sea austeramente, de lo que hacíamos.

–Vaya paradoja, este sábado, justamente, van a tocar en el Teatro Coliseo de Lomas de Zamora, muy cerca de sus pagos…
Diego Rodríguez: De chico he visto varias cosas ahí, además de pasar por ahí un montón de veces, estar en la puerta. Para mi y para mis amigos puede ser hasta más anecdótico que tocar en el Colón porque pertenecemos a ese lugar. Es más, hace unos años vi ahí a Dady Brieva con mi viejo y nos divertimos muchísimo.

–¿Se meten en la estrategia de lanzamiento de un disco en los diferentes formatos o se lo dejan a la compañía?
Diego Tuñón: Cuando nosotros salimos había varias compañías y ahora fíjate los Premios Gardel, es todo de Sony, porque son los únicos que sacan discos: de rock, de folklore, tango, pop. Los demás abandonaron. Y ahora nosotros queríamos invadir el mercado con nuestros vinilos y había como 6 meses de espera, y ahora ya está, hay 9 vinilos de Babasónicos en las bateas. Así que por unos años van a estar dando vueltas.

–¿En qué formato escuchan ustedes?
Diego Tuñón: A mí me gusta en digital, en formato FLAC.
Diego Rodríguez: Y CD en el auto.
Diego Tuñón: Varios de los chicos están con los vinilos, a full con los equipos pre-valvulares, pero yo tengo un sistema de sonido profesional para lo digital. Así que me encanta ir a las casas de ellos a escuchar vinilos porque es más físico. Más allá de la ceremonia, se escuchan compresiones más envolventes, es otra forma de onda.

“Para mí y para mis amigos puede ser hasta más anecdótico tocar en el Teatro Coliseo de Lomas de Zamora que en el Colón, porque pertenecemos a ese lugar.” (Diego Rodríguez)

–¿Y con los libros?
Diego Tuñón: No me gusta mirar pantallas tanto tiempo.
Diego Rodríguez: Ayer leí como 4 horas, hacía años que no me pasaba algo así, de sentarme tranquilo y leer de un tirón 150 páginas. En una pantalla no puedo estar más de 1 hora y media, te distraés antes, aparecen otras cosas. A mí me obligaron a tener teléfono porque ahora es todo, desde ver películas hasta pagar multas.

–¿Cómo manejan sus redes sociales personales?
Diego Rodríguez: No pongo cosas privadas, es netamente de la banda, así que las tengo abiertas. Es tanto lo que trabajamos para que Babasónicos sea así, que hay algunas cosas que se pierden en el camino y yo trato de rescatarlas y ponerlas ahí.

–¿Qué opinan que no dejen tocar a La Renga?
Diego Rodríguez: Es una cagada. Y también es una lástima que el público no pueda ver a su propia banda. Ni que la Policía ni el Municipio puedan ponerse de acuerdo para que todos puedan disfrutar de un espectáculo. Tengo muchos amigos que trabajan en diferentes aspectos de la logística de los shows de La Renga y es gente muy competente.
Diego Tuñón: Evidentemente el Gobierno de la Ciudad está un poco asustado. Pero también está pasando con la música electrónica. La derecha tiende a que, ante la duda, no se jode.
Diego Rodríguez: Todos a dormir temprano. Por eso, siempre vamos a manifestarnos a favor del público y de La Renga.