ENTREVISTAS

Franz Ferdinand: “Los cambios internos de la banda modificaron nuestro sonido”

Mientras prepara su regreso a la Argentina, el 7 de octubre en el porteño Museum, Paul Thomson, baterista del ahora quinteto escocés, reflexiona sobre la nueva formación y lo que quisieron conseguir en Always Ascending, su más reciente disco.

Paul Thomson acaba de cumplir 42 años. Justo esa noche (la del 15 de septiembre) tocó con Franz Ferdinand en París, en la Fête de l’Humanité, un evento en el que año tras año se celebra un nuevo aniversario del diario socialista creado en 1904 por el líder francés Juan Jaures. “Así que 80 mil personas me cantaron el feliz cumpleaños”, recuerda unos días después desde Glasgow, Escocia, vía telefónica. Y así como un periódico centenario resiste a pesar de los cambios en los paradigmas de la industria de los medios de comunicación, Thomson y Franz Ferdinand también han tenido algunas luchas para mantenerse unidos a través de estos últimos 16 años. Sobre todo después de la partida de Nick McCarthy, guitarrista y co compositor (junto a Alex Kapranos) de la gran mayoría de las principales canciones de la banda. La despedida discográfica fue en agosto de 2013, con Right Thoughts, Right Words, Right Action, disco que cierra con “Goodbye Lovers and Friends”, una especie de funeral musical en el que la dupla compositiva entona frases como “Espero que recuerdes cada pelea, sé que podría ser nocivo o de vez en cuando cruel (…) Puedes reírte como si todavía estuvieramos juntos / Puedes reírte de todo de todas formas. Este es realmente el final”. A partir de allí muchos fans especularon sobre el futuro del grupo, cuyo movimiento más próximo fue aliarse a Sparks, duo setentoso con quienes armaron FFS. La grabación del disco y algunos esporádicos shows del supergrupo fueron lo último que hicieron juntos con McCarthy: en julio de 2016 el músico dijo adiós con la intención de dedicarse a su familia. Y como en su clásico “Walk Away”, a los escoceses su partida los hizo más fuertes, como si les hubiera gustado el sonido que hizo cuando se alejó de ellos. Julian Corrie y Dino Bardot aprovecharon la puerta abierta y entraron en la vida de FF para registrar Always Ascending, álbum que salió a principios de este 2018. Así lo explica Thomson:

-¿Los sorprendió la partida de Nick McCarthy?
-Sí. A ver, no del todo, porque nuestra manera de relacionarnos siempre fue muy intensa, hemos hecho muchas giras durante largo tiempo, y de pronto él estaba con una familia en ciernes, pasando muchos días lejos de casa. Al fin y al cabo lo que paso es que se dio cuenta que no quería hacerlo más, que quería tener una vida más tranquila, y seguir haciendo música de una manera distinta. Nosotros también tuvimos que decidir, los miembros restantes, sobre abandonar o seguir con Franz Ferdinand, pero no renunciamos y seguimos adelante. Creo que estamos todos contentos con eso.

-Estuvieron cinco años sin sacar un disco (desde Right Thoughts, Right Words, Right Action en 2013). ¿Cuánto tiempo estuvieron trabajando en Always Ascending?
-Probablemente estuvimos un año escribiéndolo. Es especialmente diferente porque lo empezamos haciendo tres de nosotros, Alex, Bob y yo. Al principio también estuvo Sam Potter, de una banda que se llamaba Late of the Pier, cuyo único disco fue muy poderoso. También se sumó por esos días Julien Corrie, cuyo proyecto Miaoux Miaoux me gusta mucho, y quien además era ingeniero de sonido de la BBC. Charlamos sobre música una noche, corrió buena energía, y al otro día estábamos en el estudio grabando un par de canciones. Fue algo muy natural. Así fue como de pronto Franz Ferdinand ya estaba grabando un disco.

-¿Qué creés que aportó al grupo la llegada de Dino Bardot y Julian Corrie?
-Definitivamente sus ingresos sirvieron para cambiar el sonido de FF. Tuvimos que ejercitarnos de una manera distinta, acostumbrarnos a un beat distinto, a una forma diferente. Dino tocó conmigo y Alex en The Yummy Fur, en los 90’s, y hace poco nos juntamos y él también fue parte de la reunión. Así que ya sabíamos como eran las cosas, es un tipo divertido, pudimos ensamblar los tiempos y estuvo bueno.

-¿Qué artistas los inspiraron durante el proceso de composición del disco?
-No hubo algo específico. Creo que nos dejamos llevar por conversaciones, por momentos en los que tomamos algo y reímos, por cosas que vimos en la tele, películas… Eso funcionó más que escuchar algún tipo específico de música o algún artista en particular. Soy de los que creen que ciertas situaciones te influencian más que la música. Hay otros que escuchan obsesivamente ciertas cosas, otros necesitan el silencio o salir a dar una caminata. En este caso estuvimos bastante en nuestro país, así que aprovechamos para pasear en largas caminatas, algo que me motiva más que estar callados (risas)

¿Y qué situaciones internas de la banda?
-Creo que hacer nuevas amistades como la de Julian. Es alguien a quien no conocía antes de hacer este disco, así que en parte crear esa relación, cultivarla por fuera de la banda y dentro también, fue inspirador. En todo caso es hacer música con alguien nuevo, sumar un nuevo pasajero a esto.

-¿Te inspiraste en el trap para tocar la batería en “Huck and Jim”, una de las canciones del último disco?
-Oh, sí. Intenté hacer algo de eso con el hi-hat, como un feeling. Pero la canción va hacia otro lado distinto. El trap usa una fórmula que es imposible que no pegue, por eso tanta gente lo escucha. Algo parecido a lo que sucede con el reggaeton, música que en América está tan arraigada. Yo prefiero la música con más guitarras, pero no soy indiferente a lo que pasa, a lo que suena, no me pongo en contra de eso aunque no me guste del todo.

-Hace poco Franz Ferdinand tocó en el Festival L´Humanité, en París, organizado por un diario socialista. ¿Se sienten cerca de esa ideología?
-Mis padres, mi familia han militado en el Partido Laborista. Me han inculcado las luchas de izquierda y nosotros como banda siempre hemos apoyado este tipo de causas.

-Escocia rechaza el Brexit. ¿Vos qué opinás al respecto? ¿Creés que el Reino Unido es un buen lugar para vivir?
-Glasgow es un lugar hermoso para vivir ¿sabes? Trabajamos codo a codo con nuestros vecinos para hacer algo grande. En el último tiempo hemos viajado mucho por el Reino Unido y es un poco triste notar como en algunos países o ciudades hay gente con el cerebro tan chiquito. Es una locura y embarazoso a la vez. No se han informado lo suficiente, ni se han envuelto en el tema. Vas allá y están todos quejándose de los inmigrantes, de cosas que atrasan. Pero también tiene que ver con la línea que bajan políticos de ciertos partidos que apuntan a eso, a desintegrar y vaciar las cabezas.