ENTREVISTAS

Gaspar Benegas

"Los Fundamentalistas es lo más importante que me pasó en mi carrera musical y no me gustaría que se termine así"

El guitarrista no esquivó ningún tema: El nuevo disco del Indio, cómo siguen Los Fundamentalistas después de Olavarría, su alejamiento de Las Manos de la Filippi, y de qué va La Mono, el proyecto musical que más lo tiene ocupado en este momento.
Por Leo Ros y Pablo Mileo // Foto KVK

Gaspar Benegas y su guitarra siempre fueron como una especie de rueda de auxilio. Un tiempo antes que Indio Solari anuncie sus primeros shows solistas, los días 12 y 13 de noviembre de 2005, se supo también que sus guitarristas tendrían nombre de Reyes Magos: Baltasar Comotto y Gaspar Benegas. Más allá de lo anecdótico, ambos violeros se volvieron el eje armónico central de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, la banda de apoyo del ex cantante de Los Redondos. Baltasar estaba desde el comienzo del asunto, grabó en el debut El tesoro de los inocentes (2004) y fue quien recomendó a Gaspar para que ocupe el lugar que en la grabación tenía Julio Sáez, quien a su vez pasaría a ser el manager de Solari. Un par de años después, Benegas ingresó a Las Manos de Filippi, primero como productor y luego como violero tras la partida del histórico Hernán “Mosky” Pernner, en 2007. Otra vez la rueda de auxilio. En el último tiempo, al mermar las presentaciones de Solari, Apai, como se lo conoce a Gaspar, se reencontró con el baterista Ramiro López Naguil. Con Ramiro se conocen desde chicos: ambos nacieron El Bolsón, la localidad rionegrina que es la meca hippie argentina. Ambos habían formado parte de Asado Violento, una agrupación que a fines de los ’90 se caracterizó por la acidez de sus letras. Junto al bajista Lucas Argomedo arrancaron La Mono informalmente en 2014. Así que durante un tiempo Gaspar convivió por lo menos con tres proyectos musicales distintos. Hasta este mayo de 2017…

-Arrancaste La Mono como un proyecto paralelo entre Fundamentalistas y Las Manos de Filippi.
-Estoy tocando con ellos hace tres años, desde que tuve la idea de hacer temas propios y empezar un proyecto desde cero. La banda tiene pocos shows, el disco recién sale ahora en formato físico… Lo sacamos en digital el año pasado, cuando hicimos una presentación de la banda en Uniclub y después nos guardamos de Capital. De hecho tocamos lo más lejos posible: en Rio Grande y Ushuaia (ambas ciudades de Tierra del Fuego) primero y después en Jujuy y Salta. La idea era tocar poco y conciso, no quemar la energía, hacer buenos shows en lugares donde esté garantizado el sonido. Por eso ahora hacemos este show en Niceto, una de las mejores salas que hay en ese sentido. Y después volvemos a tocar al Interior, donde hay una energía fuerte y están ávidos de escuchar música que no conocen. Quizás una gira por Cuyo, por Chubut, Neuquén…
-Ahora tenés más tiempo para dedicarle a este proyecto. Con Las Manos de Filippi no estás más ¿no?
-Dejé Las Manos porque ya no podía más, es como que se cumplió un ciclo y quería darle el lugar que se merece a La Mono. Siempre fui el que, como tocaba con el Indio, tenía que mandar un reeemplazo en períodos de ensayo o de grabaciones o lo que sea, así que en los últimos años estaba medio con un pie afuera y uno adentro. Era una situación molesta para mí y para la banda, entonces decidimos sacar el pie que tenía adentro (risas) y dejar a un violero que esté a fondo. Igual quedamos bien, sigo hablando constantemente, creo que fui el músico que mejor se fue de Las Manos (risas).

“Dejé Las Manos porque ya no podía más, es como que se cumplió un ciclo y quería darle el lugar que se merece a La Mono”

-Musicalmente tu ingreso les hizo cambiar un poco el sonido.
-Entré justamente laburando en eso y después me pasaron a planta permanente, porque al principio fui como un técnico en el primer disco que hice con ellos, y ahí cuando se fue el Mosky entré yo. Me fui con abrazos, hablo, y está bueno eso de tener una puerta abierta. Hasta creo que si un día les pregunto si puedo volver a tocar por ahí me hacen un lugar.
-¿Cómo se reparten con Baltasar el trabajo de las guitarras en vivo con el Indio?
-En los ensayos antes de los shows nos juntamos y nos repartimos las tareas. Lo hacemos de la forma que sea más dinámica. Está bueno hacerlo con alguien que tenés confianza y que no tenés rollos, porque hay algunos guitarristas que tienen ataques de diva y quieren hacer todos los solos. Eso con Baltasar, que tocamos juntos desde los 15 años, no pasa. Una vez que nos repartimos vemos el tema de los guitarristas. En los ensayos del Indio hay más guitarras que gente. El resto de la banda un poco medio que nos burla. Es medio fetiche, pero si no lo haces ahí, ¿dónde lo vas a hacer? Mucho de eso tiene que ver con la experiencia de quien toca. Tenés que disfrutar, por ahí cada cosa cambia la experiencia de uno, y eso es lo que importa. La gente en vivo por ahí no se da cuenta si tocás un Gibson, una Stratocaster o una Telecaster, aunque visualmente está bueno. Por ahí alguno dice “mirá todas las guitarras que tiene”, pero en realidad una sola es mía, son todas del Indio (risas).
-¿Estás grabando el disco con el Indio?
-El disco del Indio viene siendo un proceso, como la mayoría de sus grabaciones, sin tiempo. No hay un deadline, una fecha de entrega. Él va a estar trabajando en el disco lo que considere que tenga que trabajar. Y grabé hace bastante, muchas canciones, pero hace poco volví para grabar otras. En muchos discos grabamos 30 canciones y después por ahí quedan 12.
-¿Y esas quedan ahí?
-Por ahí para el próximo disco se retoman algunas, pero es un proceso de creatividad libre que no tiene límite, es hasta que le guste al Indio lo que está logrando. Ahora tiene un disco buenísimo, pero queda terminar el cuadro y eso es cosa de él.
-Definí buenísimo
-Buenísimo por las canciones. Porque está encontrando otras formas de componer, logrando un sonido distinto a lo que venía haciendo con Los Fundamentalistas. Cuando lo escuchen se van a dar cuenta. Es un sonido nuevo en esta etapa suya.

“Ahora el Indio tiene un disco buenísimo, pero queda terminar el cuadro y eso es cosa de él”

-¿Cómo los afectó en el trabajo diario lo que se generó después del último show del Indio en Olavarría?
-En un punto sí, nos afectó. Tampoco es una banda que tocaba mucho pero si había una posibilidad de tocar este año ya está agotada. No vamos a poder tocar. Y no sé si vamos a tocar más. Obviamente que nos afectó, porque nosotros hicimos ese show y estamos grabando un disco, esperábamos como una continuación, pero ahora no sabemos cómo va a seguir el proceso. Si solo sacaremos discos o si habrá una presentación más, cosa que veo complicadísima. Son todas suposiciones igual.
-¿Lo ves complicado por una cuestión legal o más bien anímica emocional?
-Todas. Creo que no corresponde por una cuestión anímica, hasta que no se resuelva y se sepa que pasó en ese recital no podés seguir tocando. Más allá de lo legal, ¿quién te va a permitir hacer un show de esas características ahora? Nadie. Pero suponiendo que más adelante se pueda hacer hay que ver la parte anímica del Indio. De parte mía sí, por mí se podría hacer un recital con condiciones de seguridad para la gente y tocaría encantado. Es lo más importante que me pasó en mi carrera musical y no me gustaría que se termine así. Quisiera que se termine bien. Estoy con esperanzas de volver a tocar.
-Los informes forenses hablan de asfixia, de un aplastamiento. ¿Vos como lo viste desde arriba del escenario?
-Lo que ví fue algo normal en un recital. Lo ví en recitales no solo del Indio, sino que también de Las Manos, en cualquier show. Esa noche se paró por un conflicto que después se resolvió y pudimos seguir tocando. Obviamente ese conflicto fue lo que abrió a montones de exageraciones. De hecho ni vi lo que pasaba en realidad, solo escuchaba a la gente que me pedía que pare. Es lo único.

“Obviamente que nos afectó, porque nosotros hicimos ese show y estamos grabando un disco, esperábamos como una continuación, pero ahora no sabemos cómo va a seguir el proceso. Si solo sacaremos discos o si habrá una presentación más, cosa que veo complicadísima”

-¿Fue el show de Los Fundamentalistas en el que viste más convocatoria?
-Eso es imposible de determinar para uno desde el escenario. Se ve solo lo que tenes adelante. Lo que pasa es que justo uno de los focos del conflicto fue de mi lado, pero no sé qué pasó en todo el resto del lugar. Para mí lo que correspondía era irse del escenario cuando empezaron los problemas, que se encarguen quienes se tengan que encargar, pero lo que nació fue tratar de ayudar. Sentir esa impotencia de uno estar tocando y de pronto sentir el impulso de dejar la guitarra y ponerte a ayudar. Por eso hablo de dejar el tiempo pasar, para ver quien tiene responsabilidades y quien no, y después ver si podemos seguir tocando, porque obviamente los artistas van a dar un show.
-También al amplificarse lo que sucedió se creó una especie de desinformación…
-Yo todavía no entiendo si hubo una cuestión política, si hubo un boicot al show… Todo lo que sé me llega por experiencias de gente que hablé que fue. No lo sé porque estuve ahí, porque yo estoy en un camarín, no tengo idea de lo que pasa afuera. No entiendo que es lo que pasó, por eso digo que el tiempo y la justicia deberán determinarlo. Después me entero por amigos que la policía estaba bloqueando las salidas, otros me dicen que entraron barrabravas a pegar. Si hubo un interés de boicotear la verdad no entiendo quién puede ser y porqué. Tampoco sé si hubo esa intención porque la policía hace lo mismo en las canchas. Este tema es re delicado, sobre todo porque hay una causa, hay gente muerta, hay familiares muy dolidos, no quiero nunca que parezca que se minimizan las muertes, pero por otro lado también me parece una desgracia si se pierde la posibilidad de hacer recitales. Que no podamos hacerlos. Estábamos muy cerca de ser un ejemplo, a nivel mundial, de gente que se junta masivamente sin quilombos. Y el público de rock que tiene fama de quilombero, juntándose con un ambiente familiar, amable y poder disfrutarlo, era una de las cosas más lindas de este proyecto. Y que no pase con otros, que no pueda tocar La Renga, que se pierda esa cultura de rock, siendo una de las más fuertes del mundo. Sería una lástima.
-En la “Noche de Reyes” del 30 de junio en Niceto tienen pensado homenajear justamente a esa cultura del rock argentino con Baltasar. ¿Cómo imaginan esa parte del show?
-Con mi proyecto no hacemos covers, pero también queremos darle el gusto a la gente y al final hacer como una fiesta. Cada uno va a tocar con su proyecto y al final va a ser un festejo, juntaremos las bandas y en ese momento queremos que sean canciones que nos gustan a todos, al público, a nosotros. Va a ser como una gran zapada.