ENTREVISTAS

La Vela Puerca

"Valió la pena haber apostado a esta historia que nació de la inconsciencia"

Los uruguayos más queridos de la Argentina cumplen 20 años juntos y lo festejan el 12 de noviembre en Atlanta. De eso, de libros, de música y cerveza charlamos con los cantantes Sebastián "Enano" Teysera y Sebastián "Cebolla" Cebreiro. ¡Vamos La Vela de nuestro corazón!
Por Pablo Mileo y Leo Ros
Foto: Gentileza Santiago "Gallo" Bluguerman

–Después de 20 años, ¿cómo hacen para que cada show sea un nuevo desafío?
Enano: Es todo un desafío montar un nuevo desafío. Pero en este caso estaba un poco más claro porque nos merecíamos festejar 20 años nosotros como banda y el público como público. Festejar el tiempo, las canciones, los discos, todo. En el momento de armar el show sí fue un desafío porque tenemos mucho repertorio y también el lugar porque es pensamos qué era lo máximo que habíamos hecho en Buenos Aires y fue Ferro en el 2007 para presentar El impulso. Y el show, bueno, como siempre, una tertulia de horas hablando sobre qué tocar y cada uno tiene su punto de vista. El famoso “para mí esta canción no puede faltar” y cuando te querés dar cuenta tenés una lista de 47 temas. Y yo les pregunto: “¿Quién lo va a cantar? Porque yo no puedo” (risas).
–¡Menos mal que son dos!
Cebolla: ¡Claro!
–Vos Cebolla las primeras tres horas y el Enano las otras tres…
Enano: Terminamos encontrando una punta interesante que fue hacer un viaje al pasado como Benjamin Button.
Cebolla: Empezar por el presente y regresar al pasado, ir rejuveneciendo con el show.
Enano: Agarrar bloques de cinco o seis canciones y cada uno represente a un disco en un viaje hacia atrás: empezar por Érase (2014) y terminar en el Deskarado (1998). Obviamente, cada acto va a tener su propia puesta en escena.
Cebolla: Este show lo vamos a trasladar a todos los lugares que toquemos. Va a ser el mismo en Atlanta que en Río Cuarto. No ponemos en la balanza que haya 20 mil personas en uno y 800 en otro. Eso sería injusto y egoísta con la gente que nos viene a ver. No podemos poner la misma estructura, pero sí contar la misma historia.
–Están subiendo a su canal de YouTube videos con anécdotas y hay uno sobre un casete que presentaron para un concurso de bandas. ¿En qué soportes escuchan música hoy por hoy?
Cebolla: Con el Enano somos vinileros. Coleccionistas y melómanos. Mi lugar favorito de comodidad sonora es el vinilo porque es lo que más se asemeja al vivo. Y yo también soy casetero, debo tener 200 o 300, originales y los de la vieja escuela que nos grabábamos cosas de la radio. Tengo un Akai, un buen equipo japonés para escucharlos. Al CD nunca le tuve respeto así que tampoco se lo tengo ahora.
–¿Cuál fue el último vinilo que se compraron?
Cebolla: Poesía Básica (2001) de Extrechinato y Tú, el proyecto del poeta Manolo Chinato, Robe de Extremoduro y Fito Cabrales, una especie de superbanda musicalizando poesías, voladísimo. Me lo compré en España. Se editó en vinilo hace un año nomás.
Enano: Yo estuve en España como 4 meses aprovechando las vacaciones, y me compré 38 discos. El que más me rompió la cabeza fue Legao (2014), el solista de Erlend Øye, de Kings of Convenience. Yo todo bien con el reggae, pero no había una algo que me encantara, y apareció este noruego que grabó este disco en Islandia que la rompe.
Cebolla: ¡Reggae en Islandia!
Enano: Lo gracioso es que cuando vos te comprás un vinilo de los de ahora, generalmente viene un código para que te lo bajes y este justamente dice todo lo contrario: “no esperes un código, si querés escucharlo, comprate una bandeja”.
–Lo bueno que tiene la música es que no importa el soporte, a diferencia de la literatura que experiencia del libro es un poco irremplazable…
Enano: Yo debo decirte que uso bastante el Kindle (N: dispositivo para leer e-books) porque leo muchos libros al mismo tiempo porque también es como la música: es según el estado de ánimo. Entonces en lugar de viajar con 4 o 5 libros, que pesan mucho, y si encima te querés comprar alguno que encontrás por ahí, no se puede. El Kindle te salva las papas con eso. Pero me pasó de empezar un libro físico en casa, bajármelo al Kindle para seguirlo de gira y volver a seguirlo en el físico cuando regreso.
–¡Mirá si te querés llevar El señor de los anillos de gira!
Enano: Ahí está. Lo acabo de terminar de leer por 4ta. vez, ¿ta? Esta última, en el Kindle, como Tolkien lo quería sacar: en un solo tomo.
Cebolla: Yo me peleé un poco con el Kindle porque soy medio soñador, me gusta terminar un capítulo y quedarme pensando, no puedo ir a leer otro libro y meterme en otra historia. Leo mucho en los viajes, entonces mi fijo cuántas páginas tiene el capítulo y veo cómo estoy de sueño a ver si lo puedo terminar.
–¿Surgieron letras de los libros que leyeron?
Enano: En general, te ayudan a ampliar el vocabulario, pero también han surgido canciones específicas como “De amar” (Pasaje Salvo, 2013), que está inspirada en El velero de cristal de José Vasconcelos.
Cebolla: También Delirio de Laura Restrepo y Ensayo sobre la ceguera inspiraron algunas frases de “Todo el karma” (Piel y hueso, 2011), como eso de “la ceguera más atroz y despiadada”, pero frases sueltas, no la canción en sí.
Enano: Bueno, “El bandido salto de mata” es por un libro de niños alemán que había leído de chico, pero que en la letra representa al Tío Sam, no al ladrón que esperaba entre las matas para asaltar a la gente. Ese libro lo perdí, obviamente, y muchos años después vino el Mandril (bajista) y me lo regaló.
–¿Qué significa “festejar para sobrevivir”, el slogan que están usando por los 20 años?
Cebolla: Porque valió la pena haber apostado a esta historia que nació de la inconsciencia y llegó a un punto que miramos hacia atrás y recorrimos con amigos un camino intrincado. Tuvimos el privilegio de poder decir cosas y que la gente las haya recibido. Tenemos que festejar que tenemos 40 pirulos y estamos acá para seguir este viaje.
–¿En algún momento pensaron parar?
Cebolla: En lo personal, todos debemos haber querido salir corriendo en algún momento.
Enano: Fueron 20 años ininterrumpidos. Para las bandas de Latinoamérica no hay descanso, no somos Pearl Jam que saca un disco, hace una gira mundial y pueden parar 2 años para descansar y vuelven cuando empiezan a extrañar. ¡Que es como debería ser! Pero no podemos, no es nuestra realidad. En un momento, yo la vi venir, en Alemania. Todos necesitábamos parar. Me decían “5 minutos para salir al escenario” y yo pensaba “la puta madre”. ¿Cómo te van a tener que subir a tocar a latigazos cuando siempre fue tu sueño y te costó tanto? Y ahí paramos 5 meses y estuvo bueno porque ahora ya lo vemos venir. Antes no entendíamos que mierda estaba pasando y ahora sabemos que es sólo cansancio.
–¿Hacer lo que te gusta también tiene sus contras?
Cebolla: Te roba tiempo en otros aspectos de tu vida. Vos estás de gira y nacen los hijos de tus amigos, se muere gente, te perdés el casamiento de tu primo y lo terminás poniendo en la balanza: ¿se justifica?
Enano: Ojo, también está el que volvemos después de 1 mes y medio de gira y escribe al otro día “¿qué hacemos?”. ¡Nada! ¡No hacemos nada! (risas).
Cebolla: Vos te vas de vacaciones y el Mandril te llama un domingo a la tarde para ver algo de una lista de temas y falta un mes y medio para el show. ¡Estoy cambiando pañales, déjame. No seas malo.
–¿Cuándo fue la primera vez que escucharon La Vela en la radio?
Cebolla: Iba en un bondi para la casa de mi vieja y pusieron “El viejo”, nuestro primer tema radial, y me invadió una vergüenza que no quería saber nada. Me da cosa el autobombo.
Enano: A mí no me gusta entrar a un lugar y que pongan mi música a propósito, pero sí me gusta encontrarme con las canciones en diferentes lugares y momentos. Cuando me sorprenden.
–¿Cómo surgió lo de hacer una cerveza propia?
Enano: Bueno, yo hago cerveza hace 4 años. Pero hago 20 litros, como para mí. Y unos amigos nuestros, Guido y el Rorro, que tienen una cervecería en Tacuarembó que se llama Cabesas Bier, fueron los primeros que nos llevaron a tocar allá por el año 98.
Cebolla: Salir más allá de Montevideo era un delirio.
Enano: Quedó una amistad y ya no se dedican a llevar bandas. Salvo por nosotros que los obligamos a que nos lleven todos los años. Perdemos guita todos pero vamos a la fábrica y nos cagamos de risa. Por eso, a ellos se les ocurrió, junto a la gente de Antares, hacer nuestra cerveza como un homenaje a la banda. Hicimos una receta nueva entre todos y salió una rica american pale ale o APA con cuatro lúpulos distintos.
Cebolla: No es un negocio, es algo más conmemorativo. Pero van a estar en nuestros conciertos, como merchandising. Hasta que se acabe el stock.