ENTREVISTAS

Nonpalidece: “Necesitamos recomponer el tejido musical y amistoso de la banda”

Néstor Ramljak, voz líder de una de las bandas de reggae más importantes de Argentina, describe el momento actual de Nonpa, reflexiona sobre los más de 20 años que llevan juntos y plantea su presencia en el Festival Nuestro, el próximo 5 de mayo en Tecnópolis, como una oportunidad para relajarse.

-¿Qué es lo que más te motiva de este tipo de festivales, como el Nuestro?
El festival te pone en una situación relajada y que en algún punto te lleva a una situación ideal como banda, porque vos representas solo una porción de tiempo de lo que ofrece el evento. Entonces ni la publicidad, ni el montado del escenario, ni el alquiler del sonido, cosas que Nonpalidece hace mucho en muchos lugares, recae en nosotros. Además podes ver muchas bandas que quizás no podes en vivo porque generalmente estas tocando, y cuando no estás con tu show no sé si vas a otro recital, salvo que sea uno de esos que a esta edad vos quieras movilizarte a ver. Entonces los festivales son una bonita oportunidad para ver colegas contemporáneos o descubrir alguna banda. A mí me gusta la música y hay muchos artistas under que son inspiradores, porque tienen ese romanticismo, ¿viste?

-¿Con quién te pasa eso?
De acá hay varios, de afuera me pasa con Takana Zion. Es un artista de Nueva Guinea, africano, con un reggae muy de los ’70, sección de vientos, discos muy interesantes… Y actualmente hay una movida jamaiquina muy buena que se autodenomina reggae revival.

-Cuánta responsabilidad se debe sentir al hacer reggae en Jamaica ¿no? Con tanta oferta además.
Hay mucho. Fíjate que la mayoría de los artistas de reggae que triunfan en la música son los que tocan en Europa, en el verano de allá y en el de Estados Unidos. Y de a poco se están avivando de que Sudamérica es una plaza fuerte. Te lo digo como productor y porque trabajamos con bandas internacionales. Y cuando logramos conectar con lo que te conviene tocar acá, con lo que puede salir una entrada y el dólar que tenemos… Vos tenes que venir con cierta colaboración a Argentina. Si venís con un cachet alto y… ya quedas por fuera de nuestras posibilidades.

-¿Y como productor como estás viviendo este momento económico del país?
Difícil, complicado. Por eso me saqué ese traje y soy 100% músico. No estamos produciendo tanto, la verdad. En 2016 y 2017 hicimos un promedio de 100 shows por año, lo cual es un montón. Tocamos mucho, muchísimo en el Interior del país. Somos queridos, somos esperados, en algunos lugares cortas más tickets que en otros, porque no somos una banda super exitosa, somos una banda en movimiento. Hace 22 años ininterrumpidos que tocamos, con giras por Latinoamérica, viajando. Por eso en 2018 la banda artísticamente necesitó frenar, mirar un poco por qué tocó tanto, por qué tocamos en realidad, por qué somos amigos… No en ese tono del por qué, sino en tratar de encontrarnos desde otro lado. Somos los mismos integrantes desde el primer disco, somos boludos grandes ya. Entrás en una vorágine de gira, de tocar por ahí viernes, sábado y domingo todo el año, de subirte a los micros, de ahí a un hotel y de ahí al escenario. Son situaciones gratificantes, alucinantes, hermosas, reconfortantes. Viajás con tu grupo de amigos, es el viaje ideal, haciendo lo que te gusta. Pero también es complicado. Te vas de tu casa, extrañás a tu familia, comés siempre lo mismo… pavadas que en un ritmo de gira merecen un ver dónde estás, qué querés hacer. También renovar esos votos de por qué hacés música, de por qué empezaste a tocar la guitarra cuando estabas en tercer año del Secundario, como recuperar esa memoria. Creo que ese es el ADN de Nonpa, pero a veces el ritmo de gira es lindo pero también tiene sus responsabilidades. Desde llegar a tiempo hasta tener que salir a dar un show de 2 horas con buena actitud, sin importar cómo esté de ánimo. Por eso este es un año de perspectiva, y un festival como este te relaja.

-¿En este contexto que describís hay nuevas composiciones? ¿Se plantean grabar un disco?
Cuando te planteas tantas cosas, también te planteas eso. Estamos generando música nueva pero no con visiones de un disco, sino tratando de entretejer la amistad y el compañerismo musical que se da en una sala de ensayo. Los que estamos 20 años en la banda necesitamos recomponer el tejido musical, amistoso, que después te lleva a un disco, que hace todo más fácil. Pintó así, es un año reflexivo.