PINTÓ

Beach House en la sala Razzmatazz de Barcelona, España

Luego de su actuación en el festival Primavera Sound, el dúo de Baltimore regresó a Barcelona para presentar 7, su último álbum, y hacer un repaso de su carrera

Victoria Legrand es francesa, pero conoció a Alex Scally en los Estados Unidos y juntos buscaron una ciudad donde grabar discos les saliera barato. Baltimore (en el estado de Maryland) fue el lugar elegido por este par que hizo de Beach House una banda amada por la prensa especializada y aclamada por una audiencia somnolienta y divertida como su música. Si es que es esos estados se combinan, lo hacen en un show de Legrand y Scally. Los dos cantan al mismo tiempo y suenan como una sola voz, la rompen en sus siete discos editados y en vivo… En vivo es otra historia.

Si hay algo que caracteriza a Beach House es la efectividad que tiene para conectar con la audiencia y mantenerla en una especie de trance durante todo el show. La presentación de anoche no fue la excepción. Con una puesta en escena oscura y simple, el dúo abrió con “Levitation”, del álbum Depression Cherry, y sólo se necesitaron unos segundos para que las voces de Legrand y Scally se sincronicen a la perfección. Seguida por “Wild” y “PPP”, también de trabajos anteriores, Beach House demostró que la precisión y emotividad que transmiten en disco sólo son una sombra de lo que logran en vivo.

A continuación sonaron “Dark Spring”, “The Traveller” y “Lazuli” para cambiar la energía del ambiente y poner a bailar al público. Con un Scally más descontracturado y una Legrand que de a ratos se parece a Lady Gaga, el dúo eligió “Myth” para cerrar el segmento más movido de la noche. Atrás quedaron todas las dudas de aquellos que fueron sin saber bien qué esperar, a esta altura del show el escenario irradiaba una intensidad hipnótica.

El momento más emotivo de la noche llegó cuando empezaron a tocar “Drunk in LA”, corte difusión de su último disco. La voz de Legrand es como un puñal que te rompe el corazón en mil pedazos y aunque su cara permanece a oscuras durante todo el show, la sensación es que ella también siente y sufre en la misma medida que el público. La protagonista fue “Space Song”, la que sabían todos, y Scally se las ingenió para que incluso los más escépticos llegaran a emocionarse. Si todavía quedaba alguien sin llorar, “Heart of Chambers” hizo el trabajo.

Ya cerca del final de la noche sonaron “Girl of the Year”, “Take Care” y “Lemon Glow” para cerrar una lista de temas excepcional. Con pocas interacciones con el público y algunas intervenciones de Legrand en francés, el dúo se retiró del escenario, pero enseguida volvió por unos bises. Primero fue“Real Love”, con una Legrand frágil y emocional, la sala se mantuvo en silencio absoluto para escucharla. Luego el cierre llegó con “Dive”, del último disco, y el público fue devuelto al mundo real. Beach House deja una sensación de que siempre hay algo más allá y la fórmula funciona con hits que no son hits y canciones para deprimirse que no son tan deprimentes.