PINTÓ

EUKZ y su vuelta al infierno porteño

El grupo español se presentó en el Teatro de Flores, en donde brindó un show corto pero contundente

Después de La Polla Records y Eskorbuto, se podría decir que El Último Ke Zierre (EUKZ) es uno de los grupos más importantes de punk rock de España. Con más de 30 años de carrera, han forjado su propio camino en Latinoamérica y desde el 2006 ya son cinco las veces que pisaron suelo argentino. En las afueras del Teatro de Flores reinaba un clima dominguero y tranquilo, si se tiene en cuenta que la última presentación, hace 4 años en Niceto Club, terminó con algunas personas detenidas por intentar ingresar sin entrada al local palermitano que desbordaba de gente.

Después de el poderoso set de Mal Pasar, que incluyó puteadas a Mauricio Macri y a la Selección Argentina por jugar contra Israel en pleno conflicto con Palestina, EUKZ copó las tablas y desembuchó rápidamente “Con la moral de un carnaval”, “Yo también puedo ser malo” y “Olor a Muerte”. De a poco el sonido se fue acomodando y los aullidos del Rober “El Feo” empezaron a tomar protagonismo. A diferencia de sus hermanos mayores de La Polla, las líricas del EUKZ, si bien recorren temáticas políticas, cuentan con un grado mayor de emotividad y sobresalen las canciones que describen las calles de los suburbios en donde nacieron y el duro transcurrir de la vida entre adicciones y desamores.

“El Feo” revela las influencias por fuera del punk que han sido para ellos “las canciones de Bob Dylan, las de Lole y Manuel” cuando desgarra su voz en “Vuelta Al Infierno”. Los punkis del municipio de Burriana le cantan a los “malditos”, a los “desheredados”, a los “desviados” y a los “marginados”. A todo lo que no encaja en los parámetros normales de este mundo. El público, que se identifica con esas letras, lo agradece, y ellos retribuyen con un “son la hostia”.

Buen porcentaje de la lista de temas estuvo compuesto por su flamante placa El Mutante del Barrio Chino que fueron mechando con una o dos canciones de gran parte de cada uno de sus 14 discos de estudio. Se destacan “Efimero”, dedicada a los amigos muertos por la heroína ( “y duele recordar a los que no están/duro trago que dar cuando te sientes tan solo”), el homenaje a Victor Jara en “Canto” (“No temo a la libertad aunque a veces me da miedo/porque no puedo olvidar que otros pagaron por ello”), entre las más nuevas. “Camino de Rosas”, “No Tengo Miedo”, “Escupiré Jodidos” e “Insurgente”, una emocionante proclama zapatista, estuvieron entre las más celebradas de la noche. También hubo tiempo para hacer una versión cruda y podrida, en castellano, de “I Wanna Be Your Dog”, de Iggy Pop.

El final se dio de manera inesperada con una oda al consumo de metanfetamina que es la pachanguera “La Noche, el día, la droga, el sexo”. Después de un poco más de una hora, el EUKZ dio por finalizado un show corto, pero contundente. La banda demostró que pasa por un gran momento y que en vivo logra una potencia abrasadora, a la que pocos grupos del género llegan. La gente se quedó con ganas de un poco más y con la amarga esperanza de poder retrasar la vuelta al infierno cotidiano.

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Fotos: Agustín Poggi