PINTÓ

Franz Ferdinand en Museum

Feel the love? Los escoceses la rompieron en Buenos Aires y sellaron su credencial de encantadores de masas con guitarras al frente

Los primeros acordes de “Always Ascending”, tema que inaugura y da nombre al más reciente disco de Franz Ferdinand, fueron una pequeñísima introducción a lo que iba a ser una noche intensa, rockera, bailable, emocionante.

Alex Kapranos +10 ¡perdón! +4 volvieron al suelo porteño con la esencia pura pero algunos cambios después de su última visita en 2014: ahora el cuarteto tiene uno menos, pero dos más (ante la salida de Nick Mc Carthy, socio fundacional y fundamental de Kapranos, se integraron Julian Corrie y Dino Bardot).Además, pasaron de tocar en estadios (Luna Park, Malvinas Argentinas) a presentarse en Museum Live, reducto para menos de 2 mil personas.

¿Algo de todo esto jugó en contra? Absolutamente, no. La sola presencia de Alex Karpanos en el escenario llena cualquier agujero que exista jamás. No da tregua: baila, canta, grita, gesticula, habla, agradece, arenga, agradece otra vez, manifiesta su amor y toca la guitarra.

Con una alegría desbordante, una energía adolescente, una potencia abrumadora y una lista impecable, los escoceses no dejaron ninguno de sus discos afuera. Al inicio le siguió “Lazy Boy”, del mismo disco, y a partir de ese momento una seguidilla de hits inolvidables de todas sus anteriores obras: “Do You Want To”, “Walk Away”, “No You Girls”, “Dark of The Matineé” pusieron eufórico al público, que no llegaba a llenar el espacio físico de Museum pero sí el espiritual. Ante la crisis económica argentina, las entradas no se vendieron lo suficiente y una parte notable del lugar estaba vacío, sin embargo a los presentes (arriba y abajo del escenario) no les importó o no lo notaron: los que estamos, estamos chochos.

“Paper Cages” y “Glimpse of Love” le dieron la oportunidad al público de prestarle atención a lo más nuevo de la banda: se nota musicalmente la ida de McCarthy y el ingreso de los nuevos, aunque todos los temas de Always Ascending en vivo suenan más a lo “viejo” de Franz, con las guitarras al frente y  uno de los mejores frontman que Escocia nos ha dado, o al menos el que más lo intenta.

“Outsiders” (sin el clásico cierre de todo el grupo tocando la batería, ¿habrá sido marca registrada del ex miembro?) “Darts of Pleasure”, “Take Me Out”, “Ulysses” y “The Fallen” redondearon la primera etapa del show, dejando al público más excitado que cansado. El intervalo duró lo que un suspiro y no dio oportunidad a nadie de recomponerse o calmarse: Franz Ferdinand volvió con “Feel The Love Go”, “Love Illumination”, presentación de la banda, “This Fire” extralarge, beso a la bandera, agradecimiento al público, abrazo fraternal, fin.

La intensa y maciza hora y media de duración del show dio todo lo que se esperaba y más: La magia sigue intacta y el nuevo Franz Ferdinand no decepciona. La modificación en su formación no sumó ni restó, mutó en algo igual de efectivo. Valiente decisión, estupendo resultado. En Museum, la banda certificó su relación eterna con la Argentina y revalidó su título de generadores de canciones rockeras para bailar. Horas después de despedirse del público porteño, Kapranos tuiteó “Gracias Argentina. Sentí tu amor esta noche”. Nosotros también Alex. Volvé cuando quieras.

Fotos: Facundo Suárez