PINTÓ

Hipnótico y divertido

El ex How I Met Your Mother y el músico australiano se presentaron por primera vez en Argentina y demostraron que nadie necesita ser perfecto.

“Funny and hypnotic”. Así estuvo el show de Radnor & Lee. ¿Por qué en inglés? Porque después de la hora y pico que dura el recital, uno quiere ser amigo de Josh (Radnor) y de Ben (Lee), y charlar con ellos, y felicitarlos, y decirles así. El show estuvo divertidísimo e hipnótico, amigos.
Creyendo que iba a ser fácil, la mitad de esta nota estaba escrita desde antes de ver el show. Claro, un recital de un dúo formado por el protagonista de una serie súper exitosa y un músico y productor australiano, una guitarra y ya. Un disco recién editado, primera vez en el país… Todo iba más o menos por una vía, hasta que se apagaron las luces y sonaron los primeros acordes.
Josh Radnor. Ted Mosby en “How I Met Your Mother”. Romántico, inocente y buscador empedernido de una mujer que lo enamore. Ted Mosby, no Josh Radnor. Actor, productor, escritor y director. Josh Radnor, no Ted Mosby. Ben Lee. Australiano. Músico, ex Noise Addict, 11 discos solistas en su carpeta. Protagonista de su propio documental, productor. Juntos: Radnor And Lee.
El primer tema que tocaron fue, según contaron, el primero que escribieron. “Wider Spaces” dio el indicio de lo que iba a ser la noche: diversión, emoción, risas, confianza. El Roxy Live, casi lleno, se veía totalmente enamorado de lo que sucedía en el escenario. Si mirabas a los músicos (solo dos, ellos dos, a veces con una guitarra y otras un par), los veías pasándola bien, haciendo lo que les gusta, disfrutando mucho el momento. Entre Radnor y Lee hay una química incalculable, son graciosos y espontáneos. Entre ellos y el público hay simple y llanamente amor y admiración. Mutuos.
Durante un poco más de una hora, R&L recorrieron su álbum debut (que se publicó hace menos de 3 meses) y también adelantaron algunos temas de lo que será su próximo trabajo. Con algunas equivocaciones en las letras, con risas coladas en las canciones, con la declaración de que la perfección es innecesaria y con el pedido de que los errores se aplauden. Todos.
Josh, además, homenajeó a Mercedes Sosa y se animó a tocar solo un tema que se llama “Wait”, compuesto sobre un poema de Galway Kinnell, un profesor de literatura que le escribió a su alumno que se quería suicidar.
En una especie de íntimo e interactivo, los músicos contaron sobre su amistad, cómo empezaron a trabajar juntos, sobre la composición de los temas, sobre sus 5 shows en Brasil y sobre su primera gira, ésta. La charla con el público, la imperfecta belleza de sus canciones, la nota humorística en el momento justo, el error celebrado, la humildad desde el escenario: todo hizo que el público se sientiera como en casa.
“Tenemos temas arriba y temas abajo”, o algo así, aclararon a mitad de camino. Lo cierto es que un remolino de emociones ocurre en todo momento. Después de celebrar la carne argentina, (“We just have the best steak ever”), de mencionar el mate, a Sumo, a Sui Generis, después de mostrar la bandera celeste y blanca, de contar que vinieron porque nosotros lo pedimos, de dejar muy muy en claro que quieren volver, después de cantar y bailar y sentir sus canciones, el show terminó con R&L entre el público, cantando sin micrófono, bien cerca de la gente, celebrando la comunión, disfrutando como nunca, dando un indicio más de que para ellos también fue una gran noche.

Foto: Gentileza Iván Pinto, The Roxy.