PINTÓ

Javiera Mena en la Sala 2 de Apolo

Luego de su presentación en el festival Primavera Sound, la cantautora chilena volvió a Barcelona para presentar Espejo, su último disco

Javiera Mena es chilena, feminista, lesbiana y millennial. Se sale del lugar común preestablecido y no tiene tapujos para hablar de sus convicciones ni de sus deseos. Su música refleja todo eso: es fresca, alegre, para divertirse; pero va un poco más allá y funciona como un cañón lleno de glitter, listo para luchar por la liberación al ritmo de un sintetizador. 

El show es una fiesta desde el comienzo. Mena aparece en el escenario con un traje de charol rojo y una sonrisa genuina. Abre el concierto con “Cerca”, “Alma” y “Dentro de tí”, y anticipa que la lista estará cargada de canciones de Espejo, su último trabajo discográfico. Suena “Sincronía, pegaso” y la audiencia estalla. A partir de este momento la cantautora se suelta, baila y se luce en el teclado, la guitarra y los sintetizadores. La fiesta sigue con “Intuición”, “Los olores de tu alma” y “Escalera”. Ahora Mena y sus músicos se ponen las gafas características para hacer “Otra era”, el hit sin estribillo, que continúa marcando el flow de la noche.

La chilena cambia radicalmente la onda del show cuando canta “Todas aquí”. Se hermana con todas las mujeres del público a través del dolor, ofrece un abrazo cálido y sororo. Antes de que termine de bajar la energía de la sala, Mena vuelve a contagiar euforia con “Yo no te pido la luna”, una canción atemporal que tiene covers en casi todos los géneros y ella reinterpreta a la perfección. Luego combina “Como siempre soñé” (de Esquemas Juveniles) con “Noche” (de Espejo), y expone toda la potencia de su obra en dos canciones.

Mena charla bastante durante el show, cuenta que parte de Espejo se grabó en Barcelona. Se la ve contenta de presentarlo en un formato tan íntimo. Cerca del final de la noche se sienta en el teclado y vuelve a tocar un cover, pero antes de presentarlo, le informa a la audiencia que ese tema ya no es más del autor, que ahora les pertenece a ellos. La canción es “Mujer contra mujer” de Mecano y se convierte en una especie de karaoke con una carga emotiva muy alta. Javiera Mena es un ícono de la comunidad LGBT+ ; lleva la bandera con orgullo.

“Espada” cierra a puro frenesí. Luces, saltos, baile; Javiera no se guarda nada. Cuando todavía no se siente que la fiesta terminó, la chilena vuelve para hacer un bis. A tono con el resto del show, suenan “Luz de piedra luna” y “Espejo”, la banda se despide pero antes de irse se saca una foto con el público para las redes sociales. En poco más de una hora y cuarenta la chilena dejó bien en claro por qué es una de las reinas del electro-pop para divertirse.