PINTÓ

Metric en la Sala Bikini

El arte de la certeza: La banda canadiense pasó por primera vez por Barcelona para presentar “Art of Doubt”, su disco más reciente, en la Sala Bikini.

Metric se formó a fines de los noventa, cuando Emily Haines y James Shaw se conocieron en Toronto. En principio se llamaron “Mainstream”, pero cambiaron de nombre y sumaron a Joshua Winstead y Joules Scott-Key para lograr un sonido más rockero. En el año 2003 lanzaron su álbum debut Old World Underground, Where Are You Now? y desde entonces tuvieron una carrera llena de idas y vueltas. Quince años y seis discos después, hoy desembarcan por primera vez a Barcelona a presentar Art of Doubt, su último trabajo.

La banda abrió el show a todo volumen con “Love You Back” y “Youth Without Youth”. Enseguida Haines pide disculpas por tardar tantos años en venir y habla de tomar las desgracias de la vida y convertirlas en una canción. Cuenta que Art of Doubt es un disco difícil para ella porque le mueve sentimientos que preferiría no tener y anticipa que no sabe si podrá seguir con la próxima canción. A continuación se despacha con una versión emotiva de “Risk” y agradece el apoyo del público.

Durante el resto del concierto, la banda intercala canciones de Art of Doubt con clásicos de Fantasies y Synthetica con gran astucia. Con James Shaw encendido en la guitarra y Emily Haines enchufada a 220 volts, el público no tiene respiro entre un tema y otro. Se destacan “Breathing Underwater”, “Now Or Never Now”, “Gimme Sympathy”, anécdotas de la gira, chistes sobre boquerones y el carisma de la cantante.

Cerca del cierre de la noche sólo queda lugar para los hits de ayer y de hoy. La cantante se cuelga una guitarra y el set termina con “Gold Guns Girls”, marcando el punto más alto del espectáculo. La banda se retira del escenario pero vuelven con un bis que da con la talla; “Combat Baby”, “Dead Disco” y “Help, I’m Alive” reaniman a una audiencia que seguía anonadada por lo que acababan de ver. Durante el show Emily Haines describió el proceso de Art of Doubt; finalmente concluye que esas dudas ahora son certezas y promete que no va a volver a pasar tanto tiempo hasta su próxima visita.