PINTÓ

Once (gringas) razones para revivir el Lollapalooza Argentina 2018

Los periodistas y fotógrafos Jon Fritz y Josh Petersel (creadores de la revista Eleven y colaboradores de Consequence of Sound) vinieron desde Estados Unidos para reseñar especialmente para Soy Rock lo que vivieron en el festival realizado el fin de semana pasado en Buenos Aires.

Texto y fotos: Jon Fritz y Josh Petersel

La historia más viral del fin de semana fue la tormenta de truenos y lluvia que impuso la cancelación de un día entero del festival. La noticia fue tan importante que revistas de Chicago (lugar de origen de Lollapalooza) lo han publicado. Pearl Jam, quizás la banda más grande del finde, nunca pudo tocar. Solo unos pocos fanáticos afortunados pudieron ver LCD Soundsystem durante un sideshow limitado en Vorterix, el martes siguiente. Pues, algo debe estar bien claro: a pesar de todo, el festival fue un espectáculo durante dos días completos. Y la promesa de un nuevo Lollapalooza de tres días el año que viene, sigue siendo de lo más emocionante.

A continuación, las once cosas más notables que pasaron durante Lollapalooza Argentina 2018.

1.El clima. (Entre el sábado 17, a las 11 p. m. y el domingo 18, a las 8 p. m., en el Hipódromo de San Isidro).

Lo único que pudo suplantar al trueno de la guitarra de Eddie Vedder fue el trueno real de una tormenta torrencial el sábado por la noche. Apesta — ¡apesta! — que hayamos perdido un día (¡quizás el mejor!) por mal tiempo. Más nos frustró que el tiempo del domingo se sintiera bastante tibio, lleno de sol, aceptable. Pero la tormenta del sábado fue masiva, y nunca pudimos llegar a imaginar la destrucción real que causó (aunque Twitter nos ofreció una mirada). Quizás esta fue una oportunidad, no obstante, para practicar un poco de gratitud: Debido a la gestión experta, y encargados que tomaron decisiones bajo una presión imposible, nadie se murió. Nadie resultó gravemente herido y, así y todo, miles de personas tuvieron la oportunidad de disfrutar de dos días de música impresionante. Y como broche se ofreció la devolución del dinero, (mirá aquí para eso) incluso cuando normalmente el festival no tiene esa política en otras ediciones a lo largo del planeta.

2.The Killers (Sábado 17, 8.30 p. m., Main Stage 1)

La banda se llama The Killers, pero en realidad se puede acortar a “The Killer”. Este es el show de Brandon Flowers y en lo que resultó ser el último espectáculo del festival, caramba, Brandon Flowers lo aniquiló. Flowers podría ser un dios de oro del rock en este punto. Por supuesto, no está demás decir que resurgió para los bises vestido de dorado, mientras sonaba la melodía de “The Calling”, del último álbum producido por la banda. Le ayuda compartir escenario no con sus guitarristas típicos Dave Keuning y Mark Stoermer, sino con una pareja de sustitutos que no parecen tan viejos para ser sus padres, pero quizás podrían ser suficiente viejos para ser sus niñeras entradas en años. No obstante, la ejecución, el mando del escenario, y temperamento de Flowers fueron resueltos a la perfección.

 

3.Khalid (Sábado 17, 8:30 p. m., Main Stage 1)

El espectáculo de Khalid fue la sorpresa positiva más grande de sábado. Este joven de 20 años tiene una perspectiva distinta, moderna, y “millennial” en la que blues significa R&B. Se lamenta no tener dinero en su última canción de la tarde, “Young Dumb & Broke,” pero se alegra por tener una vida larga por delante (además, menciona en el contexto de la canción, que está bastante drogado). En “Saved”, la primera canción escrita por el artista, se lamenta del amor perdido comentando que ha borrado las fotos de su ex novia de su móvil, aunque se guarda todavía el número en sus contactos. Beyonce no es tan vieja; seguramente ella ha sentido el mismo dolor, pero es difícil decir si ella alguna vez ha usado sus contactos en el iPhone como una caja de recuerdos. Lo más importante: la presencia en el escenario de Khalid es contagiosa. El tamaño de su multitud de fanáticos y su poder sobre ellos fueron de lo más llamativo. Acompañado por sus dos “American Teen” animadores / bailarines, Khalid controla la audiencia entre agite, olas, y una buena dosis de patadas de karate. Valdría la pena comprar un ticket solo para verlo a él, si alguna vez regresa para hacer un show en solitario.

 

4.Metronomy (Jueves 15, 9 p. m., Teatro Vorterix; sábado 18, 4.15 p. m., Main Stage 1)

Una confesión: Pienso que grabar video en un festival con un smartphone es lo peor. Los teléfonos arruinan la atmósfera, bloquean la vista de todos los de atrás, te alienta a enfocarte en un rectángulo pequeñito que replica toda la acción que está pasando en frente de tu cara. El resultado es un video en YouTube que nadie va a ver una segunda vez (y, encima, no es agradable de ver porque la calidad es inferior). Confesión #2: Por primera vez, al fin, entendí el fenómeno de grabar estos videos. La canción más popular de Metronomy, “The Look,” es incomprensiblemente bailable, burbujeante y contagiosa. Después de pasar los últimos siete años moviendo mis caderas con la versión original del disco con un compañero de cuarto, no pude evitar abrir mi móvil para grabar un minuto y medio. No se verá bien ni sonará bien — en serio, todos ustedes deben apartar sus ojos y orejas — pero Kevin, espero que tú puedas volver a vivir este momento conmigo.  El resto de la actuación de Metronomy es una delicia. Ellos son la banda rara donde cada uno de los cinco miembros contribuyen a cantar en la mayoría de las canciones. Para algunas, incluyendo “Everything Goes My Way” y “Love’s Not an Obstacle” que fue el bis en el sideshow, el líder Joseph Mount se cambia a tambores cuando la encargada de este instrumento, Anna Prior, toma el control de la voz principal y la pandereta.

 

5.Miranda! (viernes 16, 3 p. m., Main Stage 2)

Argentina puede ser famoso por su rock y su cumbia, pero el grupo de baile/electrónica Miranda! sabe, sin lugar a dudas, cómo animar una fiesta alternativa de lo más disfrutable . Vestidos en ropa totalmente rosada, los integrantes de Miranda! asaltaron el escenario con “Ya lo sabía”, una canción fuerte de pop que parece diseñada perfectamente para energizar la audiencia que se estaba horneando bajo el sol de la tarde. Cuando empezó “Perfecta”, un grupo de bailarines de la fiesta local Plop! se unieron a la banda para diversificar el sistema de los colores de la ropa a un arco iris. El sonido y la estética sexual y “avant garde” evocan la memoria del año 2006 y el grupo Scissor Sistors; “Yo te diré” podría estar situado perfectamente entre “I Don’t Feel Like Dancin’” y “She’s My Man” en el álbum Tah Dah, o en el sistema de sonido de un bar de escena alternativa, precisamente cuando el reloj toca las 3 de la mañana. El baile y la electrónica argentinos quizás no tengan seguidores suficientes para llenar un estadio entero por sí mismos, pero para las horas tempranas de un festival de estilos mezclados, resulta un cambio de paso perfecto con el rock & roll que suena el resto del día.

 

6.Las Pelotas (viernes 16, 4.35 p. m., Main Stage 2)

Siempre es un placer ver bandas locales compartiendo el escenario con artistas icónicos conocidos en el resto del mundo, y Las Pelotas no desilusionan. De hecho, ellos quizás podrían intentar cambiar su nombre de Las Pelotas a “Las Calabazas” — la banda, y específicamente el vocalista/guitarrista German Daffunchio- tan efectivos creando el mismo sonido estilo grunge rock de Billy Corgan y The Smashing Pumpkins. La rendición en vivo de “¿Qué podes dar?” podría ser “1979” hasta que uno se da cuenta de que Las Pelotas empezaron a cantar en español. Y como los Pumpkins, el sonido de Las Pelotas ha ido evolucionando y aumentando con el correr de los años. La evolución sónica es menos efectiva en “Personalmente,” una canción con elementos de Heartland Rock similar al sonido de The War on Drugs pero con un rendimiento en vivo menos potente. Por otro lado, “Víctimas del cielo” aplica un sintetizador al comienzo que te hace sentir mucho más cerca del espíritu de la banda.

 

7. Spoon (viernes 16, 5.30 p.m., Alternative Stage)

Con casi un cuarto de un siglo de experiencia, Spoon representa una mezcla perfecta de actuación, variedad de sonido, y audiencia más íntima que casi todas las otras bandas que han sido tan buenas por tanto tiempo. Está en discusión, pero la mejor producción de Spoon viene de sus últimos trabajos,  los álbumes They Want My Soul y Hot Thoughts, ambos llegaron 21 y 24 años (respectivamente) después del crecimiento de la banda. Su espectáculo el viernes fue efectivo en equilibrar la vieja y la nueva era, con la banda tocando clásicos como “I Turn My Camera On” y “The Underdog” entre éxitos nuevos como “Hot Thoughts,” “Inside Out,” y “Do You”. El cantante Britt Daniel termina el espectáculo con la garra de la canción “Rent I Pay,” antes de decir su adiós con la promesa de que esta no será la última vez que Sudamérica reciba a esta banda.

 

8.Red Hot Chili Peppers (viernes 16, 10 p. m., Main Stage 1)

Ya sabes lo que va a pasar aquí. “Can’t Stop”, “Snow (Hey Oh)”, “Under the Bridge”, “By The Way” van a venir con una fuerza abrumadora. Anthony Kiedis, Flea, Chad Smith and Josh Klinghoffer todos juntos son máquinas al máximo rendimiento, un poco más viejos hoy en día, pero muy bien para su edad. Inevitablemente Kiedis va a dejar de sacarse la camiseta en algún momento; quizás algún día en 10 o 20 años él será demasiado viejo y esta costumbre va a ser un horror, pero todavía en el año 2028, calculo que los Red Hot seguirán rockeando. Una actuación de 105 minutos fue un tiempo más que suficiente para mostrar canciones menos populares, seguro… pero, pues, la chica a mi lado lo explicó mejor cuando, entre “Nevermind” y “Go Robot” comentó “no puedo decir si estas canciones son muy viejas, o muy nuevas.” (La respuesta: Una de cada una).

 

9.Chance the Rapper (viernes 16)

Las conexiones entre Chance the Rapper y Chicago, y entre él y el nativo de Chicago Kanye West, son notorias. Su versión de “Ultralight Beam” de Kanye fue sólida, y su camiseta de Chicago fue la marca. Pero el amor por Chance es claramente algo más que un fenómeno local. Como el primero y el único artista de rap, Chance fue una estrella espectacular. La tierra debajo de la audiencia tembló durante “No Problem”, y los fanáticos se desmayaron para la revancha con “Blessings” que Chance lanzó para terminar su presentación. La música trap está proliferando en LatAm hoy en día y la música baile electrónica tuvo su propio escenario Perry’s Stage durante el festival. El desempeño y la recepción de Chance son la evidencia de que el rap es más que un interés mediocre, incluso podría ser la corriente principal. Esperamos que para el próximo festival veamos más que un artista de rap por día.

 

10.Lana Del Rey (sábado 17, 7.15 p.m., Main Stage 2)

El premio por peor versión del canto Olé se va con el público de Lana Del Rey, que optó por “Olé, Olé-Olé-Olé / Lana, Lana” en vez de “Olé, Olé-Olé-Olé / Lana-DelRey” que rimaría muchísimo mejor. Del Rey tiene una presencia curiosa. Por algún motivo, es como si su audiencia tuviera muchas más cámaras que durante las actuaciones de bandas más grandes como RHCP y The Killers. ¿Será que la música de Del Rey es menos bailable y por eso es más fácil aferrarse a sus móviles cuando solo están moviéndose lentamente? ¿Es que ella simplemente es más magnética que Kiedis, Cabello, y Flowers? Creemos que la segunda es la explicación correcta. Después de “National Anthem”, Del Rey pausó su actuación por más de 10 minutos para sacar fotos íntimas y selfies con miembros apasionados de la audiencia (ella suele hacerlo). Los coros de las canciones de Del Rey son pegadizos y capturan un estilo único de nostalgia y melancolía, no tanto por sus versiones en vivo de “Born to Die,” Summertime Sadness,” y “Video Games” sino por un cover sensual de la canción más famosa del icono sexual Marilyn Monroe, “Happy Birthday, Mr. President.”

 

11.Mac Miller (sábado 17, 6.15 p. m., Alternative Stage)

Aficionados del hip-hop indie posaron su atención en Mac Miller, quien trajo un sabor despojado “old school” al escenario. Con su DJ como acompañamiento, Miller empezó con el ritmo resonante trap de “Cinderella”. Paseando rápidamente de acá para allá, no pasó mucho tiempo para que la multitud levantara las manos dando saltos al ritmo de la música. “Donald Trump” con su coro contagioso y rimas de fuego llegó (con suerte) a la lista de reproducción Presidential en Spotify. La música de Miller tiene la rara combinación de ser un ritmo estupendo sin un compromiso lírico integral. Sobre el final de su presentación, Miller redujo la velocidad y se centró en el escenario con solamente su micrófono para las canciones en clave baja “Weekend” y “God is Fair, Sexy, Nasty”. Aunque estaban todos a pleno, Miller puso en marcha su retirada con “When in Rome”, brindando toda su energía a sus fans que no dejaban de aplaudir.

Dos observaciones generales entre los artistas del festival:

1.Para ganar la aprobación fácil, las bandas pueden presentarse y saludar a la audiencia incluyendo frases básicas en español (“¡Hola Argentina!”, “¡Muchas gracias!” con fuerte acento gringo, tal como fueron dichas por Lana Del Rey, RHCP, y Metronomy).

2.El público frecuentemente canta versione de “Olé, Olé-Olé-Olé,” sustituyendo el nombre de la banda en la segunda estrofa (“Olé, Olé-Olé-Olé / Metro-nomy”, por ejemplo).

Lo cierto es que el premio por mejor acento español se va con Alex Fischel, tecladista de Spoon, a quien el cantante Britt Daniel se refiere a como “nuestro experto residente en español”. Fischel fue quien le dio las gracias a la audiencia en perfecto castellano.

Jon Fritz y Josh Petersel tienen más de diez años de experiencia cubriendo música en todo el mundo, ya que juntos cofundaron en 2006 la revista Eleven en St. Louis, Missouri, en Estados Unidos. Luego trabajaron de forma independiente para Consequence of Sound y 2018 los encuentra a Jon en Amazon, desde Seattle, y a Josh en Spotify, desde Nueva York.

Para leer la versión en inglés, clickeá acá