PINTÓ

Seattle, la ruta grunge

Soy Rock recorre las calles que vieron nacer a Jimi Hendrix y Kurt Cobain.

Por Marilyn Insua Escalante.

En esta ciudad ubicada al noroeste de los Estados Unidos vas encontrar días lluviosos (o esos en lo que parece que se va a largar en cualquier momento), mucho verde y sobre todo, mucha música. Cuna de grandes, como Jimi Hendrix y Kurt Cobain, Seattle transmite una energía muy especial. A la hora de hospedarse, si no querés estar en pleno centro, el barrio ideal para parar es Capitol Hill. Vas a encontrar mucha gente joven, muchos hipsters y también mucha comunidad LGTB ¡súper ecléctico! La escultura en honor a Hendrix que está en la esquina de Broadway y Pine, es uno de los símbolos del barrio. Un dato: si te gustan los vinilos, a la vuelta tenés una disquería gigante que se llama Everyday Music. Eso sí, los discos de las bandas que salieron de Seattle están bastante salados. El transporte público aquí es bueno y al ser una ciudad no demasiado grande, te podés manejar muy bien si estás sin auto. Tomarte un Uber para recorrer también es una opción y, en algunos recorridos, te puede costar menos, incluso, que tomarte el colectivo o el tren. Otro punto infaltable en tu visita a Seattle es ir a la casa donde vivió Kurt Cobain sus últimos años, hasta el día en el que se quitó la vida. Queda en Viretta Park, la zona es muy linda y podés llegar en auto o caminando desde un punto en el que te deja el colectivo. Desde el 2003, año en el que fue subastada porque Courtney Love dejó de pagar los impuestos, sus dueños no tienen nada que ver con el palo de la música ni con la familia Cobain. Por ese este motivo, no les gustan mucho los merodeadores. Podés ver algo de la casa desde afuera y desde algunos puntos, porque está rodeada de árboles. Al lado de la propiedad está el banco mítico, donde se dice que Kurt se sentaba a tocar la guitarra. Los fans le escriben dedicatorias, le dejan botellas de cerveza y los más preparados, hacen picnic alrededor del banco. Para el final, uno de los puntos turísticos más importantes de Seattle: el museo EMP, más conocido como el Museo de la Música. La entrada no es barata, pero vale la pena. Desde trajes originales que usó Hendrix, pasando por una galería de guitarras que incluye una línea del tiempo y la exhibición de 236 instrumentos; hasta la historia de Nirvana que incluye todo lo necesario para que revivas cada momento.
El museo no sólo incluye música, vas encontrar mucho de cultura pop y ciencia ficción, es grande como para dedicarle un par de horas, tené en cuenta que cuando pagás la entrada por el día podés salir y entrar cuantas veces quieras.