PINTÓ

“Ramones en Argentina”, o cómo una banda alteró la historia de una nación.

Así es el libro que recupera toda la data sobre las 27 veces que el grupo más relevante del punk visitó nuestro país.

La intersección de conjuntos es el conjunto de elementos que están en dos o más conjuntos. O sea, lo que hay en común entre cada uno de ellos. En este caso hablamos de tres grupos distintos: Ramones por un lado, punk argentino por el otro, juventud con ansias de ser perdida por el otro. La intersección: “Ramones en Argentina”, de Gerardo Barberán Aquino, editado por Gourmet Musical. La historia de los Ramones es una en el mundo y otra muy diferente en nuestro país. A pesar de que ellos eran los mismos, con sus traumas y tristezas y emociones indefinibles al ojo humano, eran distintos para nosotros que para el resto de la humanidad. La ramonesmanía argenta nació el primer día que los neyorquinos pisaron Buenos Aires, allá por 1987. Tres décadas después el amor sigue vigente y el autor lo analiza y estudia en su libro. Los Ramones en Argentina eran una banda convocante, eufórica, vibrante y con un público descomunalmente fiel. Entre 1987 y 1996 tocaron 27 veces, siempre a sala llena. Desde Obras hasta River, la euforia en todos sus shows rozaba la locura y coqueteaba con el caos. Fueron los padrinos de bandas de punk que todavía hoy resisten. Fueron inspiradores y escape para miles de jóvenes que llevaban todo tan al extremo que la integridad física de personas y cosas que rodeaban los shows corrían siempre peligro. Fueron una banda que donde más alcanzó la grandeza fue en suelo argentino, fueron una banda que se enamoró de y en Buenos Aires. Pero además fueron celebridades perseguidas, personas enfermas, con problemas de drogas, deprimidas, conflictuadas, individuos con peleas, miserias, miedos y tristezas. Los mismos del “one two three faw”, que mojaban las camperas de cuero para no tener calor y tener que sacárselas en el escenario fueron los mismos que no se saludaban luego de un show, que se peleaban constantemente, que terminaron angustiados, enojados, frustrados y sobre todo: separados.
“Ramones en Argentina” es un repaso de toda la historia ramonera en nuestro país, como bien reza el título, pero también es una búsqueda exitosa de información sobre la banda, los fanáticos y la época que Barberán Aquino detalla en el libro: Además de hablar con periodistas de la época, con miembros de bandas que todavía no lo eran cuando todo sucede y con fanáticos que estuvieron ahí (y todavía están), el archivo de testimonios de cada uno de los intinerantes miembros de los Ramones sobre sus pasos en Argentina es valioso y conmovedor. Contrario a la imagen que los neyorkinos daban sobre el escenario, duros e inquebrantables, Johnny, Joey, Marky, Dee Dee y CJ eran vulnerables y particulares, y cada uno tenía alguna nube sobre su cabeza. Alguno, quizá, una tormenta.
Joey se enteró de su enfermedad en Argentina. Dee Dee se enamoró y se instaló interminentemente en Banfield. CJ siempre se sintió más un fan que un ramone. La historia de cada uno de ellos en general y en Argentina en particular está contada en “Ramones en Argentina”, y también está relatado cómo su música y su presencia alteró a miles de jóvenes que, durante esos 9 años en los que los punks dieron 27 shows, encontraban en la banda una manera de escapar y manifestarse.

El libro recorre anécdotas divertidas, peligrosas, profundas y tristes. Desde una caída en un pasillo de Obras que podría ser tomada como algo gracioso pero que entre líneas se ve el dolor, las oportunidades (o no!) que tuvieron muchos músicos locales cuando conocieron o tocaron con ellos, los periodistas que compartieron estudios de radio y hasta los vecinos de Banfield que pasaban por lo de Dee Dee y él salía con una criolla a hacer temas así lo dejaban en paz. “Ramones en Argentina” nuclea todo lo que un fanático quiere recordar y un curioso quiere conocer.

Los Ramones encontraron en Argentina lo que no habían logrado en el resto del mundo. Hacía falta un homenaje.