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La Joven Guarrior

"La independencia no es una elección, sino una condición"

Gonzalo Gamallo está el frente de esta orquesta de música popular que se juntó con el dramaturgo Juan Parodi para dar vida a un espectáculo que mezcla música, teatro, poesía y mucho humor. "Intentamos transmitir un sueño estimulante" es una de las tantas definiciones que tira Gamallo para referirse a esta gran gesta de producción independiente en medio de una brutal crisis económica.

1. ¿Cómo se prepara un espectáculo como “A lo lejos sonaban disparos”, que mezcla un montón de disciplinas artísticas? 
–Es difícil contar el tiempo que lleva porque es el fruto de un proceso que se inició en junio de 2018, unos meses antes en realidad, cuando presentamos el disco que lleva el mismo nombre que el espectáculo. Para ese entonces, apareció el concepto de la escenografía y el montaje: una enorme y tupida selva que cubría todo el escenario del Margarita Xirgu. En diciembre volvimos a hacer una función en el hermoso Teatro 25 de Mayo. La incorporación de Lucia Panno en dramaturgia, de Juli Sanchez Aragone en escenografía y de Ricardo Sica en el diseño de la iluminación potenciaron algunas de las visiones que habían surgido en el show anterior. La versión actual que hacemos en Guevara es el fruto de un largo proceso. Luego para esta puesta nos tomamos dos meses para ensayar la lista y dos meses para ensamblar la puesta. Algunos ensayos son puramente musicales, algunos puramente teatrales y luego están las millones de pasadas.
El esqueleto de la obra es la lista de temas. La iluminación, la dramaturgia, la escenografía, el humo, la poética final es todo una conjugación que surge de allí a través de la visión de Juan Parodi.
No surgen canciones a partir del concepto, o por lo menos no han surgido aún. Lo que intentamos es transmitir un sueño estimulante. En ocasiones necesitamos componer música para nuestras escenas.

2. ¿Cuál es el rol de Juan Parodi en todo ese contexto?
–Juan y yo nos conocimos haciendo una obra sobre la poeta uruguaya Marosa Di Giorgio. Él nos vió en esos años en los que nos auto-dirigíamos y siempre estuvo latente hacer algo. Hace tiempo indagamos esta cruza entre el recital y lo teatral. Es algo complejo, una banda numerosa, que caiga un director… pero fue fantástico. Hubo una gran comunión con esta familia que somos, en poco tiempo es uno más y es nuestro gurú, el que ve los colores que los demás no vemos. Con él, nuestra búsqueda tomó un rumbo nuevo y definitivo. Creo que nos unen las ganas de hacer locuras desproporcionadas por el puro capricho del arte. El dirige el espectáculo, define su estética y le pone su impronta. Es la segunda puesta que hacemos con él.

3. ¿Cómo es encarar este tipo de producciones, que son como gestas, siendo una banda independiente en medio de una terrible crisis económica?
–Para mi generación la independencia no es una elección, sino una condición. Sin embargo, la cargamos con orgullo, con la hidalguía del que hace las cosas por amor. Es clave estar alerta con los subsidios y aprender a armar carpetitas y toda esa burocracia que a los músicos nos cuesta tanto. Cata Villegas nos ayudó y nos ayuda mucho desde la producción. Si bien hoy en día los artistas deben tener la capacidad de manejar sus redes sociales, ser sus managers, fotógrafos, ser simpáticos y todo eso es bueno reconocer con humilidad que los expertos son mucho mejores. La crisis la pasamos tocando menos, dando pasos calculados y firmes, y reflexionando en cómo pudo haber pasado esto. Ojalá no pase nunca más: no tiene sentido prestarse al endeudamiento. Nuestra única intención es profesionalizarnos cada vez más para poder grabar mejores discos y poder producir lo que se nos dé la gana.

La Joven Guarrior presenta “A lo lejos sonaban disparos” todos los miércoles de septiembre a las 21 en el Galpón de Guevara, Guevara 326. A las 21.