Discos

“Alucinatorio” de Sick Porky

Jeremias Stutz, guitarrista del sexteto, selecciona cinco canciones clave para entender su nuevo disco

“Resulta que van los Sick Porky, y Macabre y el Búho (Agustín Rocino), que le están produciendo el disco, y pasan un momento alucinante ahí”. Con esas palabras Fernando Ruiz Diaz definió en septiembre pasado frente al micrófono de Soy Rock la experiencia por la que estaban pasando sus colegas en los Estudios Sonorámica, en Mina Clavero. Y algo de eso debe suceder en ese lugar enclavado en las sierras cordobesas, porque el álbum al que hacía referencia el líder de Catupecu Machu lleva el nombre de Alucinatorio, y es el nuevo trabajo de Sick Porky. El cuarto disco del grupo que forman Carlos Villafañe en voz, Jeremías Stutz en guitarra, Mariano Martínez en guitarra (y varios instrumentos más), Leandro Mousseaud en guitarra, Leandro Spátola en bajo y Manuel Sibona en batería suena a un trip que oscila entre el stoner y el hard rock clásico de riffs a lo Led Zeppelin. Sin dudas dieron un paso gigante tras el salto que pegaron con Los descarnados (2014). Suenan compactos, consistentes y se animaron a incursionar en otros estilos e incorporar otros instrumentos como charango y mandolina. Pusimos a Jeremías Stutz en la dura tarea de elegir cinco canciones que expliquen de que va Alucinatorio y seleccionó estas. Ideal para leer y darle play.

“El fantasma de la libertad”

El fantasma fue el primer tema que hicimos para Alucinatorio, la música se compuso hace unos años atrás. Cuando hicimos la preproducción y grabamos ya con las letras nos dimos cuenta que era un hit. La pulsión y esa forma de no parar nunca que tiene la canción y sobre todo la lírica se relaciona con el propio sentir de toda la banda. Fue instantáneo el hecho de saber que era menester que esta canción abriera nuestro disco.

“El barro mi enemigo”

Leandro (Spátola, el bajista) hace ya un tiempo vino con una criolla y nos mostró la canción que había hecho. A medida que la fuimos ensayando y trabajando la fuimos transformando en lo que terminó en el disco. El riff principal es un constante machaque que nos recuerda un poco al Ozzy de los 80s pero sin embargo la voz y el resto de la música la llevan a un lugar diferente. La historia de la letra habla sobre una experiencia que tuvo uno de los miembros de la banda en el verano en un lugar del sur. Fue una situación de vida o muerte en la montaña así que termina resultando un combo muy interesante.

“El malnacido”

Es un blues diabólico, es sobre una historia de malnacidos que se encuentran en un pueblo lejano. Un bar de mala muerte con la fauna característica de estos tugurios. En si la inspiración para la letra fue un poco lo que nosotros mismos fuimos viviendo en todo este tiempo en la ruta, todos los lugares que tocamos y conocimos. Es imposible no cruzarse con un malnacido.

“La procesión”

Este quizá es de los temas más raros y particulares que hicimos hasta ahora. Es un blues lento y arrastrado con una batería de tempo zeppelliniano. Tiene hasta coros gospel algo que jamás pensamos que íbamos a hacer. Los teclados a cargo de Macabre son exquisitos. Carga con una atmosfera densa que para el final termina siendo liberadora. Y la letra es de esas que calan profundo. Perder a un ser querido, eso es algo que todos pasamos así que es muy fácil relacionarse con esta canción.

“La marcha del elefante”

La canción más ácida y pesada del disco. La pensamos como un viaje horrible de LSD. Con ojos derritiéndose y los elefantes rosas marchando, machacando la cabeza de todo aquel que la oiga. El redoble de tambores del principio fue grabado por Manuel y Agustín a la vez. Ahí se va anunciando lo que se viene, el poder que se que esta por soltarse cuando toda la banda se junta. Es la tormenta antes de la calma.