ENTREVISTAS

Courtney Barnett

Entrevista exclusiva con Courtney Barnett: “Un cartel equitativo alienta e inspira a las futuras generaciones”

La cantante australiana charló con Soy Rock sobre su carrera y, después de su paso por el Primavera Sound, destacó la importancia de la paridad de género en los escenarios.

Cinco años, tres discos, una nominación a los Grammy y varias giras después, Courtney Barnett volvió al festival por la puerta grande, se presentó en el escenario principal en el horario central. Poco antes de su show en el Primavera Sound, nos encontramos con ella fuera de su camarín, para conversar. Barnett es tímida y tiene una mirada cálida, elige una mesa para que nos sentemos, me cuenta que paseó por Barcelona y que le entusiasma escuchar a Big Thief en vivo (la banda americana tocó durante la entrevista).

Guitarrista, cantante, compositora, ilustradora, Courtney Barnett es una artista todoterreno. La australiana fundó su sello discográfico, Milk! Records, junto a su compañera, Jen Cloher, en el año 2012 para lanzar su primer EP, I’ve Got A Friend Called Emily Ferris. Su segundo EP la puso en el mapa con la canción “Avant Gardener” y su primer disco, Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit, la catapultó al éxito al grito de “Ponme en un pedestal y sólo te decepcionaré”. El sonido de Barnett es fresco, se mueve entre el indie y el rock alternativo pero de a ratos coquetea con el grunge sin apelar a la nostalgia del oyente. Además, es una gran cronista, sus canciones narran historias simples de manera ingeniosa, con una pizca de ironía y humor.

–Fundaste Milk! Records para sacar tu primer EP, pero ahora sumaron varios artistas australianos, van a distribuir el nuevo álbum de Sleater-Kinney en Australia… ¿Cuál fue tu enfoque cuando empezaste? ¿Cómo te sentís acerca de la actualidad del sello?

–Creo que está creciendo mucho, lo que es realmente asombroso, porque no estaba muy segura. Solo quería vender mis CD´s y luego comencé a vender CD´s de amigos, con el tiempo vimos el asombroso potencial que tenía y la comunidad increíble que se había construido a nuestro alrededor. Hay tantas formas diferentes de lanzar música, no es como si estuviéramos reinventando la rueda o algo así, pero creo que tiene un nivel adicional de esmero y colaboración, un énfasis real en la música, el arte y la comunidad que trabaja en conjunto, por lo que es inspirador trabajar en ello todos los días.

–Tenés la oportunidad de hacer lo que querés, pero al mismo tiempo todo depende de vos, ¿sentís que al ser tu sello discográfico te da tanta libertad como responsabilidad?

–No lo sé, creo que es un poco de ambos, es un acto de equilibrio. Trato de considerar cómo puedo ayudar a otras personas y cómo podemos trabajar todos juntos para hacer las cosas, así que a veces es como sacrificar algo por el bien de otra persona, pero vale la pena. Ese es el punto de lo que es [Milk! Records] y el punto de hacer música.

El año pasado Barnett lanzó su segundo disco solista, Tell Me How You Really Feel. A diferencia de sus trabajos anteriores, la cantante hace un poco introspección, reniega del estrellato y toma referencias de la agenda actual para hablar de feminismo, pero su destreza para escribir canciones enormes desde lugares pequeños sigue intacta.

–En tus primeros trabajos parecés estar hablando de vos, y en tu nuevo disco parece que hablás de alguien más. ¿Creés que en tus primeros discos en realidad estabas hablándole a otras personas y en el nuevo estás hablándote a vos misma?

–Sí, es una buena observación. Realmente no lo sé, pero creo que hay algo de eso. Supongo que siempre es un poco de ambos, uno u otro, pero definitivamente hay mucho de hablar conmigo misma en tercera persona, tratando de arreglar las cosas. En los otros estaba proyectando ideas o diciendo cosas que me hicieron enojar o me frustraron que no le dije a la gente. Lo puse en canciones como una forma un poco descarada de decir “así es como me siento con respecto a vos”, así que sí, supongo que tenés razón.

–En tu nuevo álbum tenés una canción llamada “Charity” y en el coro dice: “Debes estar divirtiéndote mucho, todo es increíble”. Me recordó a un sketch de Portlandia, en el que Fred le dice a Carrie que las personas en Internet no se están divirtiendo tanto como parece. ¿Intentabas ir en esa dirección cuando escribiste la canción?

–En su mayoría sí. Es una especie de idea de cómo todos proyectamos esos pensamientos en otras personas. Especialmente con las redes sociales y las cosas de internet, es como todo extra, una hace todas estas suposiciones sobre la vida de otras personas. Sin dudas fue parte de la idea, quería llamar a la canción “Cropping Out The Sadness”, porque en realidad ese es el nombre del sketch, así que probablemente lo estaba viendo, y sí, es esa idea de cómo no ponés tus momentos más negativos en internet, ponés tus mejores momentos, los más felices. Se trata de cómo las personas hacen suposiciones sobre tu vida.

–En el 2017 grabaste un disco con Kurt Vile. Parecen ser artistas muy similares con diferentes formas de hacer su música, ¿tuvo algún impacto en la forma en que componés?

–Sí, por supuesto. Me inspiró como persona y como compositor. No puedo precisar qué es exactamente, pero él es una inspiración.

Este año, la grilla del Primavera Sound estuvo repartida equitativamente y se convirtió en el primer festival grande en tener paridad de género, pero esa no fue la única causa a la que se apuntaron. Desde la organización, decidieron reducir la cantidad de basura y lo hicieron al reemplazar los vasos descartables por otros reutilizables decorados con los nombres de los artistas de cada una de las ediciones anteriores. Por culpa de la suerte o el destino, un rato antes de la nota conseguí uno estampado con el cartel del 2014. Courtney Barnett tocó en esa edición, así que se lo mostré. Ella lo miró con atención y se rió: casi todos los artistas eran hombres.

–En Argentina se está por aprobar una ley que obliga a todos los festivales de música a tener un 30% de presencia femenina en su cartel. Hoy estás acá, en el Primavera Sound, donde el cartel es 50/50. ¿Crees que es importante para el futuro contar con estas herramientas para conseguir espacios para las mujeres?

–Creo que no es tan difícil hacer 50/50, debería ser 50/50. Es una situación mucho mejor para todos, es mejor para la comunidad musical y para las personas. Así es como todos aprendemos el uno del otro. [Un cartel equitativo] alienta e inspira a la próxima generación de músicos. Si podés ver a la gente haciéndolo, entonces podés verte a vos misma haciéndolo. Definitivamente es importante, debería ser más del 30%.

–En comparación con los comienzos de tu carrera, ¿qué tanto creés que se avanzó en relación a la paridad de género? ¿El cambio es tan vertiginoso como parece?

–Creo que está cambiando lentamente. Siento que los últimos años hubo una verdadera aceleración, movimientos como #MeToo desencadenaron la conversación. Incluso aunque para muchos fuera incómodo y doloroso escuchar y hablar, eso realmente empujó el tema; estalló en la cara de las personas. Hay mucha gente que ha estado agitando la ola, como en los años noventa y antes de eso, así que en realidad, si mirás hacia atrás, debería haberse movido más rápido.

A lo largo de su carrera, Courtney Barnett ha cantado acerca de la brecha que hay entre quién es ella y quién quisiera ser. La australiana se convirtió en la voz de una generación que lucha contra la ansiedad y las expectativas del mundo contemporáneo, pero a pesar de haber cosechado éxito en todos sus proyectos, asegura que sigue sin saber nada.