ENTREVISTAS

Gavin Rossdale, de Bush: “Voy a vivir por siempre”

El líder de la banda grunge británica vuelve a la Argentina después de 22 años. En esta entrevista rememora su amistad con David Bowie, reflexiona sobre su separación de Gwen Stefani y repasa los últimos movimientos del grupo que lo transformó en una figura mundial.

En 1992 Nirvana dominó el mundo de la mano de Nevermind y “Smells like Teen Spirit”, haciendo del grunge el movimiento musical de la denominada Generación X. Sin redes sociales ni el Internet que conocemos hoy, del otro lado del charco (MTV mediante) se generó una respuesta desde un barrio apacible y pintoresco de Londres: así nació Bush. Podría haber sacado su nombre del apellido de George, el presidente republicano que manejó los destinos de Estados Unidos durante ese período, pero en realidad la denominación salió de Shepherd’s Bush, ese paraje londinense donde se armó el grupo. Hacia finales de 1994, cuando Kurt Cobain ya se había volado la cabeza, la música de la banda de Gavin Rossdale comenzó a dar sus frutos en Norteamérica, donde su disco debut Sixteen Stone vendió 800 mil copias. Al mismo tiempo era apenas otro grupo ignoto entre tantos en Inglaterra. A la sombra de Pearl Jam, Stone Temple Pilots y Alice in Chains, pero con “Glycerine” “Comedown” y “Swallowed” sonando en todos lados, Bush se dio a la conquista del resto del mundo, y en 1997 desembarcó en la Argentina. Fue en el marco del Festival Rock & Pop, el 7 de noviembre de ese año, en un encuentro en el Estadio de Ferro encabezado por David Bowie, del que también participaron No Doubt, Molotov, Café Tacvba y Babasónicos, entre otros. No fue una gira más para Gavin: en Sudamérica conoció en persona al Duque Blanco, con quien entablaría una amistad eterna, y aquí mismo forjó un amor con Gwen Stefani que duraría 20 años, con tres hijos en común y ríos de tinta para los tabloides. Más de dos décadas después, separado de la rubia cantante, sin Bowie en este mundo y con varios cambios en la formación de su banda, Rossdale tendrá su revancha porteña el 19 de febrero en el Teatro Órbis Seguros, en una fecha compartida con los Stone Temple Pilots de los hermanos Dean y Robert DeLeo. Del otro lado de la línea, en su hogar adoptivo de Los Ángeles, el histriónico líder de Bush se muestra exultante por su regreso: “Estoy muy feliz de volver a Argentina. Por fin. Estoy feliz pero también me siento incómodo por no haberlo hecho antes, les pido disculpas”.
-Pasaron casi 22 años…
-Lo sé, pido disculpas, es terrible. Lo voy arreglar, te lo prometo. Haré que todos me amen.
-¿Qué recordás de aquella visita?
Recuerdo pasar esos días con David Bowie, donde mi amistad se plasmó conociéndonos en persona por primera vez en esa gira por Sudamérica, los asados y los gauchos (lo dice en perfecto español), su cultura tan rica y sus calles tan pintorescas. Y una audiencia increíble, por eso estuve pidiendo ir cada vez que sacábamos un disco. Incluso grabé una canción en español en nuestro último álbum. Fue como… ¡alguien que me dé Sudamérica por favor! Tengo un equipo alrededor que es muy bueno y quería lo mismo que pedía yo, sabían de la importancia de ir allí, y por eso vamos ahora, sacaremos un nuevo disco y volveremos rápidamente. Te prometo (otra vez en perfecto español).
-¿Es cierto que solías escribirte mails con Bowie? ¿Llegaste a percibir algo distinto de él en sus días finales?
-Sí, éramos amigos. Nos mandábamos mails bastante seguido, incluso tengo uno en la bandeja de entrada que no llegué a responderle. Me lo mandó dos días antes de morir. Obviamente entiendo que tenía muchos amigos, no era el único, pero para mí era importantísimo, era como un mentor mío. Aun hoy lo escucho, muchos días, sobre todo Blackstar (2016), su último gran disco. Lo extraño mucho. Hace dos años atrás, para esta época, tuve la suerte de tocar con su banda en un homenaje (N de R: se refiere al Celebrating David Bowie que se realizó en The Wiltern, Los Ángeles). Hice “I’m Afraid Of Americans” y te juro que fue una de los shows que más nervioso estuve en toda mi carrera. Fue cantar una de sus canciones, con su banda, después de que haya muerto, así y todo fue increíble. Lo extraño mucho, realmente (se emociona unos segundos). Volvamos a Bush en Argentina.
-¿Cómo surgió la idea de incluir “Toma Mi Corazón”, canción en la que cantas unos versos en español, en Black and White Rainbows (2017)?
(Responde en perfecto español) Porque quería cantar en español. Es muy simple. No sabía qué hacer cuando estaba escribiendo esta canción, así que más allá de una partecita en inglés, canté en español. Fue muy natural. Y ya está. (Vuelve al inglés) Amo el español, es un idioma hermoso. La lengua más linda del mundo, mejor que el inglés. ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Sí, claro.
-¿Vos crees que…? A ver, obviamente voy a hacer todos nuestros clásicos, los que conoce la gente, quiero que la gente sea feliz, que no falte nada. ¿Pero vos crees que es importante para el público argentino que cante “Toma mi corazón”?
-Yo creo que sí, les va a encantar supongo.
-¿Vos crees que es algo común para ustedes que vaya un rockstar inglés, aunque vivo en Los Ángeles (se ríe) y les cante en español? No digo que tire un par de palabras, eso lo hacen todos, sino de cantar.
-Definitivamente va a ser algo interesante de ver.
-Gracias, tomo tu consejo entonces y la cantaré. Tengo que convencer a la banda ahora, son bastantes perezosos y no hablan español como yo. Pero bueno, a la mierda, que se jodan, ellos se lo pierden.
-Bueno, que estudien…
-¿Para qué? Yo soy el que canta y habla, a ellos con saber las notas y lo que tienen que tocar les alcanza (ríe fuerte)

-Hablando de la banda: ¿Qué cosas trabajaron de una manera diferente en Black and White Rainbows?
-Este es un álbum que salió realmente desde adentro de mi corazón. Y el próximo, sobre el que estuvimos trabajando, te diría que salió desde mis pulmones y mi cabeza. Y mi corazón. Estoy muy emocionado con el resultado, lo terminamos a fin del año pasado y debería salir para algún momento entre junio y septiembre próximo. Pero yendo a Black and White Rainbows, fue un período difícil para mí, por lo que pasé en mi vida, estaba todos patas para arriba, como si estuviera en una casa con el techo en el piso. (Retoma el español) Confundido, perdido. (Vuelve al inglés). No sé cómo hice ese disco, verdaderamente. Estoy orgulloso, igual. Es como fuerte pero vulnerable al mismo tiempo. Fue hermoso para mí, pero necesitaba hacer otra cosa, como la que hicimos ahora en el disco que grabamos. Algo más pesado y oscuro. En vivo estamos tocando pocas canciones del Black and White Rainbows, por esa razón que te comento, estamos como en otra frecuencia ahora.
-En 2015 te separaste de Gwen Stefani, tu pareja durante 20 años. ¿Cuánto influyó la separación en las letras de ese disco?
-Muy poco. Traté de que no, lo traté realmente mucho. Había canciones donde se colaba bastante más, pero fui buscando un equilibrio. También por dignidad, ¿sabés? No quise exponer demasiado, tenemos nuestros hijos, y pensé en ellos, en que no es algo para cantar sino para guardar en mi corazón. No hacerlo tan público a pesar de que todo en mi vida parece ser de dominio público. Es una mierda pero así.
-Es difícil siendo una pareja tan mediática en su momento.
-Sí, mi vida es así. Igual es hermosa, tengo una gran banda, un buen equipo, amigos geniales, trato de rodearme de buena gente… Me siento bendecido por eso.
-Esta vez vendrán a Argentina junto con Stone Temple Pilots. ¿Sos amigo de los hermanos DeLeo?
-Sí, hace mucho que no los veo. Una vez me ofrecieron cantar con ellos.
-¿En qué oportunidad?
-Cuando dejé Bush por un par de años y formé Institute (N de R: se refiere a la banda que formó en 2004 y que tiene un único disco: Distort Yourself, editado en 2005). Ahí me ofrecieron cantar con ellos, llegamos a ensayar y todo, pero quedó ahí. Quizás estaban bromeando (N de R: en ese momento Dean y Robert DeLeo, en pleno hiato de STP, armaron Army of Anyone, también editando un solo disco). De cualquier modo son buenos amigos míos y venimos teniendo un gran tour juntos, la pasamos bien juntos, son una gran banda y detrás en el backstage no hay problemas de egos ni boludeces. En una gira o en la vida misma, ya seas un periodista o un dentista, tenes que tratar de alejarte de la gente horrible.
-Ellos siguen adelante a pesar de haber perdido a Scott Weiland, su cantante ¿crees que los integrantes de Bush podrían hacer algo semejante?
-¡No! Porque yo jamás me voy a morir. Voy a vivir para siempre, así que ni cuenten con eso (risas)
-En 2019 se cumplen 25 años de la muerte de Cobain ¿cómo te imaginas que habría reaccionado a esta etapa en la que el rock y el grunge parecen haber perdido espacio frente al hip hop y el rap?
-Es difícil, no me podría poner en su lugar. Ahora si me preguntas a mí…
-¿Cuál es tu opinión entonces?
-La música que yo hago, sé que ahora tengo un gran éxito, pero la música que a mí me gusta, que me inspira, los escritores, artistas y músicos que amo, todos fueron muy pequeños en algún momento, vinieron del underground. Y a pesar de eso llegó un momento en que crecimos y nos volvimos líderes de una movida cultural sin ser esa nuestra posición natural para el tipo de música que hacemos. A mí me gusta el hip hop, no estoy enojado ni nada por el estilo, sí sé que hagas lo que hagas tenes que sentirlo como arte. Cuando Vincent Van Gogh se murió nadie compraba sus pinturas, se murió pobre, sin embargo ahora todos lo valoran y lo consideran uno de los artistas más grande de la historia. Entonces pienso que siempre el foco es hacer buena música, un show genial, ya sea para 50 o 50 mil personas. Una cosa más: Mc Donalds es el restaurante más grande del mundo.
-Pero quizás no sea el mejor
(En perfecto español) Exactamente. A eso voy.

Bush tocará el próximo martes 19 a las 20.30 en el porteño Teatro Orbis Seguros. A la fecha también se sumó Nico Bereciartua quien abrirá a las 19 hs. El cierre será a las 22.10 con Stone Temple Pilots.