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Alice Glass reveló que abandonó Crystal Castles por los abusos de su compañero de banda

La vocalista denunció que Ethan Kath abusó sexualmente de ella desde que tenía 15 años

Alice Glass dejó el grupo Crystal Castles en el 2014, de manera sorpresiva. Sin embargo, dejó entrever que no fue en buenos términos y recientemente reveló en su página web cuales fueron los motivos que le llevaron abandonar la banda.  La vocalista contó detalladamente los tormentos psicológicos y abusos sexuales que sufrió por parte de Ethan Kath, compañero de grupo.

“Conocí a Ethan Kath (Claudio Palmieri) cuando estaba en el décimo grado. La primera vez que se aprovechó de mí fue cuando tenía alrededor de 15 años. Era 10 años mayor que yo. Entré en la parte trasera de su auto extremadamente intoxicada (debido a las bebidas alcohólicas que me había dado esa noche). No hablamos durante meses después de eso. Hizo todo lo posible para encontrarme de nuevo, acechándome y conduciendo frente a mi escuela secundaria buscándome”, es el comienzo del relato de Alice Glass, que a pesar de su corta edad, ya sobresalía en el ambiente punk canadiense.

Ethan Kath se volvió acercar para que grabara las voces y formara parte de su proyecto musical, que él comandaba: “Mientras grabábamos nuestro primer EP, el ingeniero de grabación me acosaba sexualmente en el estudio. Claudio se rió de mí y me presionó para que lo aceptara. Le puso Alice Practice a nuestro primer sencillo y dijo que mi voz era una prueba de micrófono. Inventó esa historia y le dijo a la prensa que fue una grabación “accidental”, disminuyendo intencionalmente mi papel en su creación. Fue otra forma de menospreciarme y aprovechar mis inseguridades.”

La dominación y la violencia se fueron profundizando en la relación a través de golpes, ordenándole lo  que debía comer, diciéndole que su feminismo la hacía blanco fácil de violadores y la obligaba tener relaciones sexuales bajo la amenaza de que si no lo hacía, la echaría de la banda. “Controlaba todo lo que hacía. Tenía prohibido tener mi propio teléfono o mi propia tarjeta de crédito, él decidía quiénes eran mis amigos, leía mis correos electrónicos privados, restringía mi acceso a las redes sociales, regulaba todo lo que comía. Me regañaba y me gritaba, me decía que yo era una broma, que todas las personas que venían a los shows sólo estaban interesadas en sus instrumentales y que yo estaba arruinando a la banda. Rompió las puertas de cristal de una regadera para asustarme, me encerraba en las habitaciones”, especificó Alice Glasss.

Por su lado, Kath sólo atinó a desmentir el relato de Alice: “Su historia es pura ficción y estoy consultando con mis abogados respecto a mis opciones legales. Afortunadamente, hay muchos testigos que pueden y confirmarán que nunca fui abusivo con Alice”.