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Chicas Amplificadas: un campamento de rock para niñas y disidencias

Son talleres de rock sin fines de lucro, destinados a adolescentes con o sin experiencia en la música, en donde les enseñan armar su propia banda y componer canciones

La nueva ola feminista está haciendo temblar los actuales cimientos de la sociedad. Estos cambios se pueden palpar en el ambiente del rock: las denuncias que visibilizan situaciones de violencia antes naturalizadas, como los abusos sexuales por parte de músicos; o la pelea por un cupo femenino en los festivales, funcionan como buenos ejemplos de la búsqueda de la conformación de un nuevo paradigma roquero que deja busca dejar atrás viejos preceptos de esta cultura musical. En ese sentido, el proyecto de Chicas Amplificadas es novedoso y cubre varios de esos flancos. Es una colonia de rock destinada a niñas y disidencias, de 7 a 17 años, sin necesidad de tener experiencia, con una duración de una semana, en donde aprenden a tocar un instrumento, a formar una banda, a componer una canción y a interpretarla en vivo. En diálogo con Lucy Moya, una de las siete coordinadoras de la colonia y baterista de Paltax, Sarcófagos Dúo y Las Fantásticas Pupés, nos detalla el formato de estos talleres: “Al mediodía se almuerza y hay shows de bandas de mujeres y disidencias adultes referentes para que puedan ver les chiques. A la tarde empiezan los ensayos de las bandas que se arman el primer día, con una productora musical, que va de manera voluntaria para darles una mano en la composición”.  Moya comenta que en la primera edición formaron 6 bandas, 37 chicas y más de 40 voluntarias de Brasil, Paraguay, Chubut, La Pampa que asistieron a las niñas. También realizaron talleres de composición de letras, performances, autodefensa, flyers, radio, historia de las mujeres en el rock, stencil, imagen e identidad. “La experiencia del año pasado fue muy buena. Las bandas estuvieron alucinantes. El ultimo día, el sábado, después de toda la semana, tocan en vivo la canción que compuso cada banda y van las familias, amigues. Es un flash, estuvo buenísimo el show”, describe sobre el primer encuentro que se realizó en una escuela de la zona oeste del Conurbano Bonaerense.

“El objetivo es el empoderamiento de las mujeres y también de personas trans no binarias, a través de la música y, que si bien siempre estuvieron invitadas a participar, este año lo hicimos explícito. El rock es una excusa para que puedan desinhibirse, tener una autoestima más fuerte, siempre a través del trabajo en equipo, colaborativo, sororo. Cortar con el estereotipo de que las mujeres somos competitivas”, define Moya como lineamiento principal de este proyecto con el espíritu  punk del “hazlo tu mismo” y que levanta las banderas de la autogestión (“la idea no es ganar plata, nosotras somos todas voluntarias que donamos y brindamos nuestro tiempo”). “Esto de armar bandas de chicas y chiques, de quienes estamos en situación de desigualdad y opresión en esta sociedad patriarcal y binaria, tiene que ver con encontrarnos y fortalecernos mutuamente. Hacernos un lugar y no quedar aisladas, que es lo peor: te quedás callada y no te metés en el mundo de la música porque creés que es un mundo que no te pertenece”, agrega. En ese sentido, cuestiona el rol histórico de la mujer en el rock: “El lugar que ocuparon siempre las mujeres famosas en el rock fue el de un orgullo de ser la única baterista, la única guitarrista, que acompañó a tal o cual estrella masculina. Queremos desarmar ese lugar de excepcionalidad y se convierta en regla. Y que seamos visibles, porque hay un montón de bandas de mujeres y disidencias que gracias a esta ola de trans feminismo se está haciendo un lugar, pero que siguen estando por fuera de los medios hegemónicos, festivales”. También reivindica el largo recorrido de un montón de mujeres que vienen batallando en el ambiente del rock: “Un poco es visibilizar, poder historizar. Que las nuevas generaciones vean a las referentes mujeres, disidentes que hubo antes en la historia. Revalorizar esa historia de oprimides”.

Más allá de lo novedoso de un campamento de rock en Argentina, este formato tiene sus inicios en Estados Unidos, en el 2001, bajo el nombre de Girls Rock Camp y está tomando vuelo a nivel mundial. Moya lo conoció cuando fue a tocar a Brasil: “Pertenecemos a lo que sería una alianza, una especie de federación del movimiento que tiene como una serie de principios, pautas para poder formar parte. Una de ellas es el objetivo del emponderamiento de las niñas y disidencia a través de la música y otra de las pautas es que seamos organizaciones sin fines de lucro”. Las integrantes de Chicas Amplificadas participan de las conferencias anuales de la Girls Rock Camp Alliance con la intención de “armar una red entre todos estos campamentos y colonias de rock de Latinomérica, para pensar también nuestra realidad que no es la misma de la Estados Unidos o de Europa”. “Interseccionalmente no solo se cruza la problemática de género, sino la clase. Nosotras estamos muy interesadas que no se trate de una colonia solo accesible para niñas y niñes de clase media, sino que también sea lo más inclusiva posible y poder acceder con un feminismo que llegue también a las zonas mas periféricas”, reflexiona Moya. Es por eso que Chicas Amplificadas funciona con un sistema de becas con la cual la mitad de las participantes asisten de manera gratuita y la mitad restante paga una cuota que cubre los costos de los materiales que utilizan. “Nos encantaría que fuera completamente gratuito y que pudieran acceder todas las chicas y chiques del profundo conurbano o de la ciudad que tienen ganas de hacer cosas y que por ahí no pueden porque no tienen ni para cargar la Sube, porque viven en contextos muy complicados”, finaliza.

Chicas Amplificadas se realizará del 22 al 26 de julio (vacaciones de invierno) de 9 a 17, en Martín Coronado.  Y el sábado 27 es el show. La inscripción es del 15 de abril al 17 de mayo y para anotarse hay que hacer click acá. Para hacer un aporte a través de Ideame hace click acá.