NOTICIAS

Joss Stone fue deportada de Irán

La vocalista denunció que fue puesta en una lista negra

En el 2012, Joss Stone anunció unas fechas en Asia para comenzar una gira mundial. “Sabes, todos dicen ir a una ‘gira mundial’, pero, ¿es realmente un gira mundial?, yo visitaré cada país del mundo, creo que hay cerca de 196 países, sube y baja la cantidad, me tomará cerca de dos años si me concentro”, dijo en ese momento. La cantante británica está cumpliendo con su cometido actuando en Kenya, Samoa, Haiti, Fiji y Nueva Guinea, entre otras naciones que no suelen entran en el circuito comercial de los artistas reconocidos internacionalmente. Lamentablemente, se quedó con las ganas de tocar en Irán al ser deportada por las autoridades.Sabíamos que no podría haber un concierto público, ya que soy una mujer y eso es ilegal en este país. Personalmente, no me apetece ir a una prisión iraní ni estoy tratando de cambiar la política de los países que visito ni quiero poner en peligro a otras personas”, publicó en su cuenta de Instagram. 

“Sin embargo, parece que la autoridad no cree que no estemos tocando en un espectáculo público, así que nos han puesto en una ‘lista negra’, tal como lo descubrimos cuando nos presentamos en la oficina de inmigración. Después de largas conversaciones con las personas de inmigración más encantadoras y acogedoras, se tomó la decisión de detenernos por la noche y deportarnos por la mañana”, continúa el texto que publicó la vocalista de soul. La ley de Irán prohíbe a las mujeres tocar de manera solista, en lugares públicos. Sólo lo pueden hacer como parte de un grupo u orquesta. La agencia de noticias del Estado iraní contradijo las palabras de Stone y afirmó que no les permitieron el ingreso por “falta de documentos necesarios y permisos”. También descartaron que ella y su equipo hayan sido detenidos. “Les conté mi historia y les expliqué mi misión, para traer buenas sensaciones con lo que tengo que dar y mostrar a los que quieren ver, los aspectos positivos de nuestro mundo. Todo con el entendimiento de que el desempeño público no era una opción en este escenario. Todavía tengo que caminar hacia esa meta de alguna manera. Y por supuesto la música es mi conductor. Aunque no significa que tengamos que romper ninguna ley. Hay música por todas partes. Incluso aquí, solo tenemos que seguir las reglas y ellos tienen que creer que lo haremos. Es una cosa de confianza”, contó por su parte la cantante. 

View this post on Instagram

So , our very last country on the list was Iran . We were aware there couldn’t be a public concert as I am a woman and that is illegal in this country. Personally I don’t fancy going to an Iranian prison nor am I trying to change the politics of the countries I visit nor do I wish to put other people in danger. However, it seems the authority’s don’t believe we wouldn’t be playing a public show so they have popped us on what they call the ‘black list ‘ as we found out when we turned up to the immigration hall. After long discussions with the most friendly charming and welcoming immigration people the decision was made to detain us for the night and to deport us in the morning. Of course I was gutted. So close yet so far, this moment broke a little piece of my heart. Then I realised the silver lining was bright. I told them my story and explained my mission, to bring good feeling with what I have to give and show those who want to look, the positives of our globe. All with the understanding that public performance wasn’t an option in this scenario. I still have to walk forward towards that goal some way some how. And of course music is my driver. Doesn’t mean we have to brake any laws though. There is music everywhere. Even here, we just have to play by there rules and they have to believe we will. It’s a trust thing. They were so kind to us, at one point I started to question it. The question whirled around my head, were they just luring is into a false sense of security so we would walk into our jail cells quietly with out a drama? Nope , these people are genuinely nice kind people that felt bad that they couldn’t over ride the system. They didn’t speak English so well so the translator Mohamed, who clearly had a lovely soul conveyed the message that they hoped we would go to embassy to sort it all out and come back, they were refusing us entry with a heavy heart and were so sorry. After Mo had left, the officers kept telling us sorry. They said sorry all the way through this process and kept saying this till we got on the plane they were sending us away on. We were the ones that should have been apologising for not having our correct paper work. The ball

A post shared by Joss Stone (@jossstone) on