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Skay tuvo un gesto inusual con el Indio

Durante un concierto en San Rafael, Mendoza, presentó "Pura suerte", un histórico inédito de Los Redondos, como "un viejo tema que hicimos con mi querido amigo el Indio".

 

“Que un sueño acabó, ya te dijeron, pero no, que todos los sueñitos, no”, dice el verso inicial de “Pura suerte”, una de las tantas canciones inéditas que Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota tiene en su haber. Ese tema, justamente, formó parte de la lista que Skay hizo en su show del último sábado en el Polideportivo 2 de San Rafael, Mendoza. Más allá de no ser una canción habitual de su repertorio, lo llamativo fue la manera en la que el guitarrista la introdujo durante el show. “Vamos a hacer un viejo tema que habíamos hecho con mi querido amigo el Indio. Un tema que nunca grabamos, un tema que quedó por ahí pero que sigue teniendo vigencia, es un poco un homenaje a la amistad y a los sueños”, fueron las palabras que uso Beilinson para anunciarla. Este gesto amable pone paños fríos a la disputa que comenzó públicamente en 2001 cuando se confirmó la separación de la banda y que tuvo su pico más alto en 2015, cuando en una entrevista con Diario de Cuyo, el violero redondo lo describió como un “fabulador”. “El Indio es un gran fabulador. No sé si lo que dijo sea falso o verdadero, pero de todas maneras, ojalá sea algo pasajero y nada grave de ser cierto”, fue la respuesta que dio cuando fue consultado por la salud del Indio, quien hacía poco habia hecho público su diagnóstico de Mal de Parkinson. Solari le respondió con una carta abierta: “Las mentiras no se cuidan entre ellas. El mentiroso es el encargado de esa faena. Pero a veces la memoria cancerbera falla y las mentiras se escapan. Esta vez olvidaron, entre otras cosas, que “la señora” aseguró en una entrevista que todo el material estaba protegido en una caja de seguridad de “un banco” (debe ser muy espaciosa, pues el crudo estaba, en su mayoría, en soporte VHS). Ahora solo existen, según “el señor” en mis mentiras y en mi imaginación. El resto de lo dicho (sus dudas ante un fabulador que se inventa una enfermedad importante) se describe, con simpleza, como una canallada”. Así, Indio puso la lupa una vez más sobre lo que supone como el hecho que desencadenó la separación de Los Redondos, o sea el material fílmico inédito que registró el grupo y del que parte (Huracán 1994 y Racing 1998) se dio a conocer a través de YouTube en los últimos años. Volviendo a la noche del sábado en Mendoza, Skay repasó su discografía solista haciendo foco en El Engranaje de Cristal, su último trabajo editado en 2016, y tocó tres temas de Redondos. Además de “Pura suerte” sonaron “JiJiJi” y “Esa estrella era mi lujo”, en lo que fue el segundo show en la banda de su nuevo baterista, Leandro Sanchez, quien entró para reemplazar a Mauricio “Topo” Espíndola, quien batió los parches desde el inicio de la aventura solista del guitarrista hasta marzo pasado. Sánchez, quien era asistente de la banda y cumplía funciones como batero en La Saga de Sayweke, se sumó al tecladista Javier Lecumberry, el violero Oscar Reyna y el bajista (e hijo de la Negra Poli) Claudio Quartero como parte de Los Fakires.
Así sonó “Pura suerte” el sábado en San Rafael:

A pesar de lo que dijo Skay, Los Redondos sí registraron esta canción en estudio aunque es cierto que no fue editada en un disco. En 1982 Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota grabó un Demo en los Estudios RCA, como una prueba que finalmente no prosperó. En esa grabación dejaron plasmadas cinco canciones: “Mariposa Pontiac”, “Superlógico”, “Un tal Brigitte Bardot”, “Nene, nena” y la citada “Pura suerte”. Además de Solari y Beilinson, participaron del registro Alejandro Pensa en batería, Semilla Bucciarelli en bajo, Gonzo Palacios en saxo y Laura Hutton en coros, una formación que en parte sería la que en 1985 lance Gulp, el primer disco oficial del grupo. La letra de la canción, como explicó Skay en San Rafael hace referencia a los sentimientos que rodeaban al duo compositivo en aquellos años en los que la amistad y los sueños de lucha conducían los destinos del colectivo artístico formado en La Plata. Los mismos que evoca Indio en “Había una vez” (Pajaritos bravos muchachitos – 2013), el agridulce track repleto de referencias a su ex compañero de banda: “Con los puños en alto deseando, al final, hacer la revolución con una canción de amor”.

“Que un sueño acabó, ya te dijeron,
pero no, que todos los sueñitos, no.
Arrugar no es ir al saladero,
pero ¡ay!, mi viejo, ¡ay qué rabia da!

Yo no puedo librarme
a lo que te debo como ilusión.

Si pudiera, como si fuera un chico,
emborrachar el ritmo de un maldito rock.

Pero hay un par de ojos inclaudicables
que valió la pena alquilar para ver.

Imaginá los planes
que en mi mente están, tan sin dolor.

Esto ya
esto ya no es rock ni amor
es pura suerte.

Esto ya
esto ya no es rock ni amor
es pura suerte”.

(Foto: Facu Suárez, en Cosquín Rock 2018)