PINTÓ

Cinco canciones para conocer a Florence + The Machine

La banda británica vuelve a Barcelona el 20 de marzo para presentar High as Hope, su cuarto trabajo discográfico, y aquí repasamos su carrera en cinco canciones.

“Kiss With a Fist”, Lungs (2009)

En una época en que abundaban las Amys, Adeles y canciones de desamor para llorar a los gritos, Florence Welch rompió con el molde y se lanzó al mundo con una canción que habla de una pareja que se entiende a los golpes (“A kiss with a fist is better than none”/”Un beso con un puño es mejor que nada”). La cantante negó referirse a la violencia física y explicó que es una metáfora de lo que significa tener una relación tormentosa cuando ambas partes lastiman por igual. Con una melodía pegadiza y hasta simpática, “Kiss With a Fist“ logró meterse en bandas sonoras de series y películas y darle reconocimiento a la banda. Una canción que en el contexto actual sería inviable, para las británicas fue el puntapié inicial de una carrera llena de éxitos.

 

“Dog Days Are Over”, Lungs (2009)

Para los romanos los “días del perro” eran los días más calurosos del verano. Para Florence Welch, era el nombre de una exposición por la que pasaba a diario con su bicicleta. Un día llamó a su amiga Isabella “Machine” Summers y lo convirtieron en un hit. La canción abre el disco debut de la banda y en la primera línea deja clarísimo de qué va su música: “Happiness hit her like a train on a track” (La felicidad la golpeó como un tren en un riel). A lo largo de su discografía la británica se esconde en su propia disfuncionalidad, bucea en sus fracasos. Sufre ante la posibilidad de ser feliz. A todos nos han roto el corazón alguna vez, pero Florence Welch siente el dolor con otra intensidad.

 

“Shake It Out”, Ceremonials (2011)

Una canción que nació de la necesidad de Welch de curar una resaca fuerte y despojarse de todo, “Shake It Out” es el punto más alto del disco menos aclamado por la crítica. La letra está llena de clichés y lugares comunes, pero la voz de Florence no tiene nada que ver con eso. El resultado es más efectivo que la fórmula de la Coca-Cola: un himno de estadio que el público corea a los gritos en cada show.

 

“Ship To Wreck”, How Big, How Blue, How Beautiful (2015)

El productor Markus Draws sólo puso una condición para el tercer álbum de la banda: que no haya ninguna letra relacionada con el agua. Welch no hizo caso y escribió “Ship To Wreck”, una canción simple y poderosa. Al igual que en Lungs, la británica compuso How Big, How Blue, How Beautiful con el corazón roto pero además agobiada por la fama y los excesos. El disco deja al descubierto el lado más oscuro de Florence que, víctima de sus demonios, arrasa con todo lo que tiene alrededor.

 

“Patricia”, High As Hope (2018)

Antes de empezar con High As Hope, Florence Welch dijo basta. Dejó el alcohol y encaró un estilo de vida más saludable. Lejos de lo melodramático y lo aparatoso, su cuarto álbum es íntimo, beige. Una disculpa honesta a las personas que lastimó en sus años turbulentos. Además de canciones desgarradoras como “Hunger” o “Grace”, compuso “Patricia”, un tributo a Patti Smith. Si bien no se conocen en persona, la británica cuenta que el trabajo de Smith la ayudó a estabilizarse en esa época de altibajos y descontrol. En contraste con toda su discografía, “Patricia” es optimista, Welch se da la oportunidad de ser feliz (“It’s such a wonderful thing to love”/”Amar es una cosa maravillosa”).

 

Florence + The Machine toca el miércoles 20 de marzo en el Palau Sant Jordi, de Barcelona, y el jueves 21 en Wizink Centre, de Madrid.