PINTÓ

Los Ratones en el Rock N Chop: regreso con gloria

25 mil personas asistieron a la ceremonia de rock and roll que se llevó a cabo el sábado, en el Hipódromo Argentino de Palermo

Mientras el sol bajaba las bandas iban llegando al predio de Palermo. El Hipódromo se vistió de elegante rock para una gala de reencuentros. Por fin, la formación original de Los Ratones Paranoicos volvía a tocar frente a un público fiel y expectante después de seis años de ausencia.

Cuando por fin salieron al escenario del Isenbeck Rock N Chop,  Juan Sebastián Gutiérrez “Juanse” (voz y guitarra rítmica), Pablo “Sarcófago” Cano (primera guitarra), Pablo Memi (bajo), y Rubén “Roy” Quiroga (batería) ya el ambiente estaba a pleno para recibirlos con todo. Y ellos estaban listos para dar una clase magistral de rock and roll.

“Esto fue por ustedes, muchas gracias”, dijo Juanse en medio de una lista irrompible. “Ceremonia en el hall”, “Sucia estrella”, “Sucio gas”, “Ya morí”, “Vicio”, “Isabel” y “Carolina” fueron algunos de los clásicos (¡¿cuántos clásicos pueden tener?!) que desempolvaron con un desempeño impecable. “¡Es como cuando poníamos el casete!”, le gritaba un amigo al otro dejando en evidencia  sus treinta y pico y revelando una gran verdad: Los Ratones están mejor que a los 20.

Además de los fabulosos cuatro de Villa Devoto, también hubo vientos, teclados y coros a cargo de Boconas, el dúo conformado por Adri Rodríguez y Flor Ibarra con la colaboración de Gori (Fantasmagoria, Hermanos de distinto padre y madre), quién además de talento aportó  divertidas coreografías a la puesta en escena.

“Ya tengo religión, no tengo ansiedad”, cantó Juanse sobre el final de “Para siempre”, haciendo evidente sobre el escenario su cambio de vida en lo personal que, sin dudas, se vio reflejado en una performance sin fisuras y en su voz intacta. “Somos muchos más de los que creen. Hay mucho rock and roll y va a haber mucho más”, fue la promesa del líder que los fieles se llevaron como una certeza. Va a haber mucho más.

Rock N’ Chop es la plataforma que sigue destacándose con puro rock en eventos, festivales y recitales junto a  bandas de primer nivel nacional e internacional. En el Hipódromo, mientras los Ratones despegaban su artillería de rock and roll, el público también pudo disfrutar de un exclusivo espacio (para mayores de 18): el beer garden. Un lugar único en el que poder saborear las dos nuevas variedades de Isenbeck, Dark y Märzenbier.

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Fotos: Emmanuel Distilo