PINTÓ

Glen Matlock revivió los clásicos de Sex Pistols, dejando la filosofía “No Future” de lado

El músico se presentó en el porteño Casa Rock acompañado de una selección de músicos argentinos.

Se podría decir que la historia fue un poco injusta con Glen Matlock, en cuanto a reconocimiento. A pesar de haber cumplido un rol fundamental en la composición de esa obra maestra que es Never Mind The Bollocks, Here’s The Sex Pistols (1977), las luces de los flashes quedaron para Johnny Rotten y Sid Vicious, su reemplazante en los Sex Pistols. Sin embargo, el tipo evitó los escándalos, se fue del grupo silbando bajito y siguió con su carrera. Tocó en agrupaciones efímeras como The Rich Kids, Vicuous White Kids (el grupo solista de Sid Vicuous, demostrando que no guardaba ningún tipo de rencor por su ruptura con los Pistols), grabó con Iggy Pop, Johnny Tunders y The Damned. Sin necesidad de chapear sus credenciales, Matlock volvió a pisar suelo argentino. Al igual que en el 2015, se presentó con una verdadera selección de músicos locales: Stuka (Los Violadores), El Niño (ex Violadores y The Niños) y Diego Piazza (ex Flema y The Niños). A diferencia de ese último recital, las canciones de su reciente álbum Good To Go fueron las protagonistas.

Mientras el público se acercaba tímidamente a Casa Rock, Matlock, empilchado con un pulcro traje, se fumaba un pucho en la puerta del lugar para aplacar su ansiedad por tocar y pasaba casi desapercibido entre la gente. El recital comenzó casi entrada a la medianoche, después de una larga espera que fue amenizada por Turbocoopers. En las afueras del recinto, la atención estaba puesta en el fenómeno natural del eclipse lunar. Adentro, las expectativas se centraban en lo que podía dar esta leyenda viviente del punk. El show arrancó con cierta tibieza de la mano de “Won’t Put The Brakes on Me” y “Wanderlust”, pertenecientes a su último disco. “God Save The Queen” sacudió la modorra de los asistentes que estaban en su gran mayoría en el plan de escuchar atentamente las canciones, más que adentrarse en la euforia del pogo. Matlock tocó los 17 temas con una guitarra electroacústica, lo que generaba un colchón limpio de sonido, que le allanaba el lugar a Stuka para que impusiera toda su impronta punk. El hecho de que Good To Go lo haya grabado Jim Phantom (baterista de Stray Cats) resultó clave en la cadencia rockabilly de la mayoría de los temas. La blusera “Sexy Beast” le calzó a la perfección a Stuka, demostrando por qué es uno de los mejores guitarristas en un su estilo. La baladesca “Hook in You” dejó en evidencia algunos desajustes en la voz de Matlock, algo lógico en sus 62 años, pero más allá de ese detalle, el ex bajista del grupo que lideraba Rotten aportó toda su profesionalidad en la hora y cuarto que duró el concierto. “Blank Generation”, temazo de Richard Hell and The Voidoids, fue una de las sorpresas de la noche. “Problems” abrió nuevamente el set de canciones de los Sex Pistols, que continuó con “Stepping Stone” (originalmente de The Monkeys) y “Pretty Vacant”, que promovió el primer y casi único pogo de la noche, con Stuka largando la guitarra y tirándose al público. “Anarchy in the UK” también movió los cimientos del local palermitano para dar paso a los bises. La bella y emocionante “All or Nothing” de los Small Faces y el homenaje a Bob Dylan en “Rainy Day Women” terminaron por dibujar una sonrisa en la cara de los punkis avejentados. “Este tipo es un grande por su humildad”, dijo El Niño, antes de retirarse entra abrazo entre los músicos. Y nada más cierta que esa definición: Matlock fue responsable de uno de los discos más grandes del rock and roll y nunca hizo alarde de eso. Para él, la filosofía del “No Future” que se la queden los muertos.

Fotos: Guido De Caria

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