PINTÓ

Rock en Baradero 2019 Día 1 – Viejo y querido rocanrol

Diez momentos imperdibles de la noche inicial del festival más importante de la provincia de Buenos Aires, cortesía de La 25, Guasones y Riff, entre otros.

La 25 – Mi esquina ha sido una gran escuela, ahora es sólo perdición

“Hasta la victoria siempre, viva La 25. A morir. Y no nos van a derrocar, porque no tienen huevos”. El que habla por las pantallas del escenario en el que La 25 cerró la fecha inicial del Rock en Baradero 2019 es Diego Armando Maradona. La gente aplaude a rabiar y la frase sirve para completar el concepto de Entre cuervos y chacales, el último disco de la banda de Quilmes, editado en 2018. Allí relatan lo que pasa en los barrios hoy, donde el hambre, la pobreza, la desesperanza y la necesidad de buscar vías de escape son una constante. Como un espejo de río, lo que sucede arriba del escenario en letra y música se refleja en el público que vitorea al grupo de Junior Lescano. Se siente en sus caras, en sus gestos, en sus actitudes. “Marginados, por ser de acá, como mi pueblo cruzando la General Paz”, canta Junior en “Marginados”. Y la parábola es perfecta.

Guasones – Noches largas sin dormir, locura extrema

“Basta de estas canciones festivaleras, vamos a tocar otras cosas, che”, escupió Facu Soto antes de hacer “Estupendo día”, el tercer tema de un set que incluyó algunas de las composiciones hiteras de la banda platense, pero también su costado más experimental, en el que la banda se lució y le dió un respiro a Soto. Así ocurrió en “Desiree”, donde los músicos se enfrascaron en una larga jam blues rock. “Mi querido rocanrol, mi puta madre” resopló el cantante y miró al cielo extasiado. La tríada final “Flores negras”, “Una noche más” y “Gracias” devolvió las ganas de agite, las banderas flameantes y los cantos tambaleantes del público.

Los Gardelitos – Que la música sea guía de lo que vendrá

“Alzamos nuestras copas por los que no están, pero también las dejamos en alto por lo que vendrá”, anuncia Eli Suarez casi sobre el final del show de Los Gardelitos. La frase no es azarosa, la banda está en el mejor momento musical y artístico desde la partida de su factótum Korneta, y eso se nota en cada nota pero sobre todo en la sonrisa de Eli cuando mirando a la gente entona “como sopla el viento siempre en libertad, mi amor”, en “Nadie cree en mi canción”. Y si quien no creía en su momento en sus canciones era él mismo, ahora todo parece haber cambiado. El balance en la lista de temas entre los de la era Korneta y los de la etapa Eli es casi perfecto. Para coronar la escena la gente responde con el mismo sentimiento. El cierre con “Mezclas raras” es una prueba de eso, pero más aun lo que se viene después del Obras del 25 de mayo: el momento de componer nuevas formas de mantener el legado en alto y meter a esta agrupación en un estudio para registrar lo que vendrá.

Nonpalidece – Es el tiempo de nuestro relato

A pesar de que era una noche enteramente dedicada al rock en su vertiente más pura, la presencia de Nonpalidece no desentonó. Es que la música de la banda de Néstor Ramljak atraviesa cualquier estilo y es difícil que alguien pueda quedarse quieto al escucharla. Para coronar la amalgama, al final del show se subió Luis Alfa, hoy el cantante de C4, para hacer “Cuidado a quien votas”, clásico de su ex banda Resistencia Suburbana. “Vamos a presentar a un amigo de muchos años, para una canción que hoy se tornó muy importante”, lanzó Néstor para poner en contexto el motivo de esa cumbre reggae y el porqué de la elección de esa canción. Luis fue un poco menos críptico: “A ver cómo canta Baradero, Macri la reconcha de tu madre”. El MMLPQTP no se hizo esperar, justo a la misma hora en que, sin que los músicos lo sepan, se daba a conocer la noticia de la muerte del padre del Presidente. La desesperante actualidad socio económica del país no entiende de duelos.

Riff – Mas por todo lo que he visto, es por eso que insisto

Vitico y Jaf revivieron la formación de RIFF VII gracias a la presencia de Luciano Napolitano y Juan Moro, hijos de Pappo y Oscar. A pesar de la relevancia de los ausentes, los sucesores mantienen en alto el legado con soltura. Juan con precisión en los parches, Luciano con la voz idéntica de su padre que, cuando se encuentra con la de El Canciller alcanza un nivel de química igualable con aquellos años felices. Y el combo lo completa otro heredero, el de Vitico, Nico Bereciartúa. Su destreza y experiencia junto a una interminable lista de gigantes del rock es invalorable para terminar de cerrar con dignidad esta “reunión”. “Dios Devorador”, “Ruedas de metal”, “Mucho por hacer” y “Susy Cadillac”, canciones inoxidables a pesar del inexorable paso del tiempo hacen el resto. Es menester…

El Plan de la Mariposa – Un feeling con la intensidad

Camila Andersen baila enyogizada en puro trance. A su lado su hermano Santiago mueve frenéticamente su cuerpo al compás del violín. Un poco más allá Sebastián intenta una danza desgarbada y torpe mientras canta. Máximo y Valentín ejecutan sus instrumentos con la justeza y la perfección de los discos. Este es el Plan de la Mariposa, un septeto integrado por cinco hermanos que sabe bien que es lo que busca transmitir. Lo deja claro Sebastián cuando antes de “La vida cura” pide “una vida sin prejuicios, una vida pura”. Intensos, reflexivos, introspectivos, meditabundos, pero también energéticos. Un set que giró sobre las canciones de Danza de Antalgia (2015) y Devorando Intensidad (2017), los discos que pusieron a la banda en este lugar que está hoy, y con los que encontraron la mejor forma de canalizar el mensaje. Y como ejemplo están los dos tracks que abren ambos trabajos, y con los que cierran esta presentación en Baradero: “Romance con el desapego” y “El riesgo”. El show más alto de la jornada.

Pier – La mochila más pesada

La banda de los hermanos Ramiro y Agustín Cerezo está de vuelta, intentando recuperarse de ciertos momentos de zozobra. Y para salir del oscuro túnel convocaron a “un referente, un amigo de años”, el histórico baterista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Walter Sidotti. Tras la presentación de rigor, el canto de rigor: “Soy redondo hasta que me muera”. Pier río, la gente cantó y fue todo una confusión. Sonaron “El Narigón del barranco” y “Sacrificio & Rock N Roll” y la banda dijo adiós, desajustada pero con la certeza de haber superado el bache. Heridos y coleando.

Cruzando el Charco – A veces llego un poco tarde, a veces no puedo llegar

“Algo improvisado como para toda esta gente que vino a verlos”, lanzó Francisco Lago justo anunciar la presencia de sus coterráneos de La Cumparsita en el escenario. Es que la banda que lidera el Fino Santillán no llegó a tiempo a tocar en el festival por un problema en el bondi que los traía, y se tuvo que conformar con la invitación de CeC para hacer “Circunvalación“. “La Plata unida por el rock”, estableció, con justa razón, Lago.

Jóvenes Pordioseros – “Acá me ves, acá me tenes”

Pintado como un Kiss de Lugano, con una bandera argentina como capa, un superhéroe del rock Stone: Toti. Así apareció sobre el escenario del Rock en Baradero el líder de Jóvenes Pordioseros. Entre canciones propias (“Cuando me muera”, “No me arrepiento”) y ajenas (la ricotera “Ñam fri frufi fali fru” y el guiño a Viejas Locas de “Intoxicado”), el grupo hizo bailar rocanrol al público presente que, justamente, venía a buscar eso. Pero este superhéroe tiene una kryptonita de color blanco. El humo que invadía el escenario obligó a Toti a correrse a un costado para hacer sus ya clásicos movimientos, pero también para hacerse un paff con un inhalador broncodilatador que traía en el bolsillo. “Soy asmático, che” gritó. El asma no fue un obstáculo para bajarse, recorrer varios metros ante la incrédula mirada de la gente para llegar hasta el otro escenario y cantar desde allá, solo pero con todo el público a su alrededor. Para el Libro Guiness: el único músico en la historia que tocó en dos escenarios al mismo tiempo.

Villanos – Está sonando el rocanrol cabeza

Niko, Lucho, Mini y René están de vuelta. Los Villanos volvieron al ruedo el año pasado, pero ahora pusieron primera oficialmente. Y el público que llenó el Escenario Branca al mismo tiempo que en uno de los principales estaba tocando Riff le dio la razón, a pesar de que el propio Niko lo definió como el “patio trasero” del festival. “Sin mí”, “Sale caro”, “Johnny Botón” y la aun no deconstruida “Claudia trampa” fueron algunos de los momentos más altos de un show que tuvo a Niko tocando la guitarra desaforado entre la gente. Hay lugar todavía para la propuesta garagera punk de Villanos.

El Rock en Baradero continúa hoy con Babasónicos, Usted Señalemelo, Airbag, Attaque 77 y otras bandas, y mañana con La Beriso, El Kuelgue, Eruca Sativa y Los Pericos, entre otros.

Fotos: Gentileza Prensa Rock en Baradero