PINTÓ

Rock en Baradero 2019 Día 3 – Nuestra familia argentina

La última fecha del festival cerró con una grilla ATP en la que hubo espacio para que, cada uno a su manera, La Beriso, Babasónicos, Kapanga, El Kuelgue y Eruca Sativa hagan su aporte al termómetro social argentino.

Eruca Sativa – Ver al revés hace bien, abrepuertas al mundo

Acción y reacción. Ante la escasa presencia de mujeres en los escenarios de los festivales, Eruca Sativa se encargó de llenar su set de talentos femeninos. Como en el Cosquín Rock (donde subieron Bruja Salguero, Sandra Alvarez y Kriz Alaniz), Lula, Brenda y Gaby convocaron a tres artistas: la tecladista y cantante Gimena Alvarez Cela en “Para que sigamos siendo”; la guitarrista Nana Arguen en “El Balcón”; y otra vez Kriz Alaniz en la versión 2019 de “Tarará” y en “Latinoamérica”, de la propia Alaniz. La invitación no terminó ahí, ya que las tres salieron a saludar con la banda y luego se sumaron a la rueda de prensa post show. Un paso (inteligente) más en la batalla por la ley de cupo.

Coti – Antes que ver el sol prefiero escuchar tu voz

“Hola a todos, trajimos el sol, perdón”, lanzó sonriente pero culposo Coti. Es que cuando subió al escenario del Baradero, las nubes comenzaron a disiparse y el sol trajo un calor inusitado. Con una big band llena de estrellas del rock local, el compositor y cantante hizo sonar sus canciones, esas que conocemos por él y por los artistas que las han interpretado. Lo de big band va en serio, Los Brillantes son: Nico Ottavianeli (Turf) en teclados; Javier Robledo (Cielo Razzo) en batería, Dizzy Espeche (IKV y Fito Páez) en guitarra, Matias Damato en bajo, Luna Sujatovich en teclados y coros, y Brian Figueroa en guitarra. Con esa formación tan guitarrera las canciones de Coti alcanzaron el color ideal para su estilo. Así sonaron, por ejemplo, “Andar conmigo” y “Lento” (dos que escribió para Julieta Venegas) y su megaclásico “Nada fue un error”. Un show hitero ideal para las familias que llenaron el predio.

Estelares – Algo suena en mí y es mejor que una canción

Manuel Moretti está parado en el escenario en silencio, con una sonrisa clavada pero concentrado. No mira al público, que también está atento a otro factor. Es que en el punto contrario del predio Coti está terminando su set, quien apenas divisa a su colega le hace un guiño: “¡Aguante Estelares!”. Moretti recoge el guante y le responde un “Gracias Coti por dejar caliente el escenario”. Y así, con esa muestra de simpleza y naturalidad, la banda platense inició su show. Es que esas dos características (más bien dones) hacen al ADN del grupo, que se percibe en canciones como “Rimbaud”, “Melancolía” y “Tanta gente”, presentes en el setlist de hoy. “¿Y para quién es fácil ser cada uno y cada cual?” murmura Manuel en “Aire”, para completar el concepto. Estelares sabe que la parada no es sencilla, pero que siempre que haya canciones y sensibilidad como la propia, estarán guardados ahí dentro en el pecho izquierdo del público.

Babasónicos – Esto no es el festival de la canción

Se suponía que Babasónicos iba a cerrar la segunda fecha del Rock en Baradero, pero la tormenta que cayó sobre la ciudad bonaerense el domingo obligó a pasar su show para este lunes. Y si originalmente su inclusión en esa jornada estaba pensada en función de que significan como una especie de “padres” para La Nueva Generación formada por Usted Señalemelo, Bandalos Chinos, Louta e Indios, la reprogramación sirvió para reposicionarlos y ponerlos en perspectiva con colegas de su propia generación. Entonces su figura se agigantó aun más. Sencillamente el show de Babasónicos fue arrollador. Se hicieron tiempo para presentar cuatro canciones del reciente Discutible (“Cretino”, “La pregunta”, “Bestia pequeña” y “Trans algo”), algunos hits de los últimos años (“La lanza” y “El maestro”) y de los que esperaban todos: “Desfachatados”, “Pendejo”, “Y qué?”, “Carismático”, “Yegua” y “Putita”. Al final, antes del bis con “El colmo”, Dárgelos abre los brazos y mira al cielo estrellado, satisfecho por la tregua. “Que bueno que pudimos tocar hoy, esta noche”, suspira. Ésta y todas las noches, Adrián.

El Kuelgue – De alguna forma es que esto crece lentamente

“Muy buenas noches, que agradables, nosotros somos El Kuelgue, vamos a hacer una serie de temas, ojalemos que lo disfruten tanto como nosotros acá”, tira Julián Kartún tras el comienzo del set de su banda con “La fama”, “Circunvalación” y “Ayer Real”, canciones que sientan las bases del concepto que encierra el grupo. Melancolía, melodías pegadizas, chistes internos y de los otros. Es que a través del humor hay tiempo para pegarle a Mauricio Macri y a los medios hegemónicos (“Los medios de comunicación nos manipulan, nos hacen votar a un tipo que no sabe hablar y que encima es millonario”, escupe ácido en “Dele tiempo”) y, sin nombrarlo, a Rolo Sartorio. “Vamos a hacer Stand Up y Trap, que es lo que le gusta a los pibes. StandTrap”, cruzan palabras un autotuneado Kartun y Santi Martinez, para luego ir más allá. “Podemos hacer humor con minorías. Una minoría le dice a la otra… ¿Y si hacemos un chiste de vegetarianos? ¿O mejor lo dejamos ahí?”, en referencia a la polémica por lo que dijo el cantante de La Beriso en Córdoba sobre travestis y veganos. Hay pizza y hay palo.

Kapanga – Iluminando nuestro propio cielo

“Hay que cuidar esto que hace unos años era de unos locos y hoy se transformó en un ambiente familiar para todos, todos disfrutando en paz como debería ser siempre”. Con esas palabras el Mono Fabio definió lo que sucedió a lo largo de la jornada 2 del Rock en Baradero. Padres, madres, hijas e hijos llevándose el uno al otro a ver cada uno de los shows, cantando en familia. Algo difícil de ver en esta época en la que la inmensa mayoría de la sociedad argentina se ve en la disyuntiva de cómo manejar el billete que entra en la casa. Y cuando, como ahora, la crisis obliga a elegir entre comer y entretenimiento, está claro que la balanza se inclina para el lado más necesario. Por eso Mono anunció que el show del 23 de este mes en el porteño Groove es ATP y los niñes de 7 a 14 años entran gratis, siempre acompañados de un mayor. Un acto de empatía con su público, como el altar sobre el escenario en el que conviven el Gauchito Gil, un pañuelo verde y otro de no a la trata. Si a eso le sumamos una lista con megaarchirecontra hits como “La crudita”, “Ramón”, “El Universal” y “El Mono Relojero”, bueno, no hay que buscar más razones para explicar porque Kapanga es una de las bandas más queridas del país.

Los Pericos – Contengo la respiración, es un día tan claro

La lista de Los Pericos es tan, pero tan festivalera, que Juanchi Baleirón tiene que buscar una manera de frenar. No será con las canciones: “Runaway”, “Complicado y aturdido”, “Nada que perder”, “Waitin” y “Anónimos” salen sin respiro radial. Por eso en “Boulevard”, justo a mitad del set, propone enyogizarse. Se agacha él, la banda y el público, todos en silencio, para luego estallar en el estribillo. “La clase de yoga la viene a dar el Mono de Kapanga”, anuncia entre risas. Pero unos minutos después cumple la promesa y la cumbre se da en “Home Sweet Home”. Explotó el festivalómetro.

La Beriso – Te juro es inexplicable lo que siento yo por mi banda de rock

“¿La están pasando bien? Todo el día la pasaron bien, la verdad que una banda mejor que la otra. Un hermoso festival”. Si alguien esperaba escuchar una declaración rimbombante de Rolo Sartorio se quedó con las ganas. No hay que culpar al que pensó que podría haber una nueva polémica, el “prontuario” del cantante de La Beriso es amplío, alimentado por pedidos de no insultar a Macri, chistes de travestis y veganos, o su bronca contra los piqueteros. En Baradero el Mr Hyde de Rolo se escondió y quedó a la vista su costado más empático. Para “Sobreviviendo”, por caso, subió al escenario a un joven con síndrome de down que bailó, cantó y se divirtió un buen rato con su ídolo. También hubo tiempo para el anuncio de una fecha (¿será sólo una?) en el Estadio Luna Park para el próximo 14 de junio. Eso sí, entre tanto ambiente familiar es llamativo ver a su público, también formado por niños y niñas chiquitos y pre adolescentes cantando “ay, cuántos hijos de puta, hay tanta mierda absoluta”, como pasa en “Argentina”. Eso también es La Beriso.

Fotos: Gentileza Prensa Rock en Baradero