PINTÓ

STP y Bush pasearon su impronta grunge por el Teatro Opera

Los dos grupos presentaron sets concisos y demoledores para los amantes del género.

Si hay algo para destacar de los hermanos de DeLeo es la perseverancia ante las dificultades que han sufrido con Stone Temple Pilots (STP). Ser mirado de reojos por algunos popes de la prensa especializada en sus inicios, la difícil relación con Scott Weiland y su trágico final, el volver a empezar con Chester Bennington y la muerte que se volvió a cruzar en el camino, son algunos de las difíciles pruebas que tuvieron que sortear. Sin embargo, el grupo editó un nuevo disco homónimo, cual ave fénix, para salir a la cancha y embarcarse en una gira Sudamericana. En ese contexto aterrizaron en el Teatro Opera, acompañados de sus amigos de Bush. El recital se iba a realizar inicialmente en el Estadio Malvinas Argentinas, pero seguramente la crisis económica conspiró contra una convocatoria a nivel de lo que representa STP. Pero no hay mal que por bien no venga. La acústica y la excelente visibilidad del histórico teatro de la calle Corrientes propiciaron que el disfrute del show fuese de otra manera: sin al agite habitual que genera un concierto de rock, pero con la posibilidad de no perderse ningún detalle y dejarse llevar por las melodías.

Así fue que Bush salió al escenario con su impronta hard rock y post grunge. Estos hermanos menores británicos del estilo oriundo de Seattle, que fueron ignorados en su propia patria enamorada por el britpop, en ese momento, pero que en Estados Unidos vendieron millones de discos, salieron a la carga con las canciones pertenecientes a su caballito de batalla que es Sixteen Stone (1994), su álbum más exitoso. “Machinehaed”, “Everything Zen”. “Little Things” y “Glycerine” suenan menos edulcoradas que en estudio. El aporte del guitarrista Chris Traynor, con un sonido más grave y saturado, le imprime esa cuota de suciedad y de salvajismo necesaria para cualquier grupo de rock. Pero el que se lleva todas las miradas es el vocalista Gavin Rossdale, responsable del regreso a las tablas de Bush, después de 9 años de separación. Rossdale no sólo demuestra su habilidad vocal, también le gusta el contacto con el público y se esfuerza en comunicarse con un castellano más que digno. En algunos temas toca la guitarra y en otros se la saca para bajarse del escenario y caminar entre el público. Como arte de magia, en cuestión de segundos, aparece por sorpresa en la platea y recibe abrazos, besos y se saca selfies mientras canta.

El buen nivel de Bush aumenta la expectativa para la salida de STP. Los acordes de “Wicked Garden” son los primeros en escucharse y dejan en claro que tanto Dean como Robert DeLeo llevan los hilos de los Pilots. El guitarrista y el bajista parece que durmieran en formol. Si uno observa los videos de la última presentación en el 2011, en el Luna Park, parece ser que los años no pasaron para ellos. “Roll me Under” y “Meadow” son las nuevas composiciones que no desentonan con sus canciones más conocidas: temas cortos y rockanroleros, con solos sin estridencias y bases bluseras. Obviamente que Jeff Gutt merece un párrafo aparte. El vocalista conocido por su participación en en reality show “The X Factor”, ocupó el lugar de sus antecesores con muchísima altura: tiene una voz perfecta para el grupo, pero no se puede negar que tal vez resulte chocante que imite todos los movimientos de Weiland. Que tenga una voz parecida basta y sobra. STP armó un set basado en sus grandes hits, a través de un sonido demoledor, sin fisuras, salvo por algún desperfecto técnico en el cabezal del equipo de Robert. “Plush”, “Creep”, “Vasoline” e “Interstate Love Song” tienen brillo propio y se hace imposible que después de escucharlas no resuenen en tu cabeza una y otra vez. Gutt maneja los tiempos y se termina de ganar al público cuando abandona al escenario y termina en el mezclado en el medio de la gente. “Trippin’ on a Hole in a Paper Heart” preanuncia el final que viene de la mano de “Sex Type Thing”. La sensación que queda es que a pesar del camino sinuoso, hay STP para rato. Y eso es una grata noticia.

Fotos: Emmanuel Díaz Distilo

 

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