PINTÓ

Titanes en el Hit, la biografía de Los Auténticos Decadentes

Un repaso por el detrás de escena del libro con la historia definitiva de la banda de rock más hitera de la Argentina, de la mano de su autor Fernando Sánchez.

¿Cómo pudo un grupo de amigos con mínima (casi nula) experiencia en la música convertirse en una banda de éxito sostenido durante 30 años? En Titanes en el Hit, la necesaria biografía de Los Auténticos Decadentes que escribió Fernando Sánchez (editada por Planeta y que desde hoy está en las librerías) se encuentra la respuesta. A lo largo de las 600 páginas del libro, Sánchez recorre como un narrador testigo el mundo que crearon los Deca en 1986 y que sigue su camino hasta el día de hoy. “Arranqué en febrero de 2016, me llevó un año terminarlo. Cuando me puse a trabajar en las entrevistas no tomé real dimensión de la cantidad de material que saqué, por eso quedó un libro así de largo. Es que entre los integrantes actuales y los que se fueron de la banda, músicos, productores y demás personajes llegué a los 50 entrevistados”, cuenta Fernando, una de las cabezas editoriales de Revista Barcelona y ex director de Soy Rock. Al ser una biografía cuyo protagonista vive y está en plena actividad, más allá de conocer el pasado el libro también ahonda en su presente y futuro. “Alguna vez tuvimos la fantasía de instalarnos en México, pensamos que para hacerla bien había que instalarse. Pero con las familias y los chicos era un quilombo. Nos dimos cuenta que era una locura. ¡Como la vez que nos quisimos instalar en Paraguay! Era un paraíso fiscal y encima nos encantaba”, explica Mariano Franceschelli, baterista de LAD, en un pasaje del texto. Ese tipo de testimonios sin cassette ni filtros es una constante en el resultado final que consiguió el autor, quien ensaya su propia teoría sobre la importancia de México en la actualidad del grupo: “Lo que pasa es que allá tienen fans que acá no tienen. Tienen fanaticos de rock, que compran la remera, que los siguen, que compraban los discos piratas, cosa que acá no les pasó nunca. Ellos no tienen en Argentina ese público tipo La Renga. Porque entraron por otra puerta allá, la del ska, del punk. Acá lo hicieron por la puerta grande y se volvieron populares muy de repente. Fue un recorrido distinto”.

-El primer capítulo se centra en el inicio del grupo y de ahí pasas al segundo, que tiene más que ver con México y la expansión en Latinoamérica. ¿Por qué lo hiciste así?
Me pareció bueno empezar contando como arrancó todo y que al toque sepas como están las cosas ahora. Ahora Decadentes es una banda gigantesca que cierra festivales en México y tiene millones de fans. Y entonces recién ahí, cuando ya tenés ese data, te cuento la historia completa. No es una historia en la que vaya a spoilear nada, entonces tomé ese camino. A partir de ahí las únicas interrupciones en el relato que hago son con los perfiles de cada uno de los integrantes. Como para cambiar el ritmo y sumar nuevas voces. Lo pensé como una especie de documental. Me gustó el tono de la primera persona para los perfiles porque me parecía que, al haber escrito tanto sobre la banda en todos estos años, volver a hacer eso sería redundante. Finalmente nadie mejor que ellos podrían contar la historia. Yo solo me encargué de lograr que esos relatos sean los más fiel posible al original.

-Corres intencionalmente tu presencia en la narración del libro…
Es que a mí no me gusta ese periodismo en el que es más importante la voz del relator que la historia. Casi que tengo una militancia sobre el tema. Si alguna vez fui parte de eso lo terminé odiando, porque cualquier pelotudo que se pone a contar una historia se cree más importante que la historia en sí, y no está bueno. De hecho Revista Barcelona es un medio que está hecho sin firmas. Eso va de acuerdo a mi forma personal de concebir el laburo, que va en contra de esto de la crónica supuestamente elevada del periodismo, que para mí es la forma más pajera de hacer periodismo. Pero además es la mejor forma de reflejar en la estructura del libro lo que es la banda, que reivindica el trabajo grupal, reivindica el no protagonismo individual. El libro tiene eso, nadie está en el centro, sólo la banda. Nadie sobresale por fuera de eso.

-Igual al leer el libro entendés el peso real de cada integrante dentro de la banda.
Por supuesto, porque eso se va dibujando a lo largo de la historia del grupo con los propios relatos de ellos. Como lector te vas dando cuenta quien tiene en la cabeza que parte de la banda. Hay uno que tiene más idea de la forma, otro de la composición, otro de lo musical, otro de lo empresarial… Cada uno tiene su función dentro de Decadentes. Pero igual surge de lo que uno como lector percibe. Incluso algunos personajes tenían sus perfiles con segundas partes y decidí sacarlo porque conspiraba con esta idea de los 12 iguales. Porque además funcionan así. Arriba del escenario son 12 y cobran cada uno lo mismo, después en SADAIC es distinto, pero por show cobran lo mismo.

-¿Hubo alguna historia en particular que te haya sorprendido al hacer las entrevistas?
No, porque la conocía bastante. Pero sí descubrí de sus historias personales aspectos que me parecen interesantes. Es el caso de (Eduardo “Animal”) Tripodi, por ejemplo. O la de Nito (Montecchia). Hay puntos en los que me siento identificado generacionalmente, son pibes de clase media de los ‘80, medios conurba aunque alguno es de Capital.

-Después de haber pasado este tiempo con ellos y de haber hablado en profundidad. ¿Por qué crees que se mantienen juntos?
Esto que comentaba antes de que se preserva el grupo por sobre las individualidades es crucial. Tienen esa idea que el proyecto es la banda y no la carrera solista de cada uno, aunque varios las han desarrollado. Tienen en claro que la banda es lo más importante y no es solo un discurso. Además son una empresa, con empleados a cargo. No es habitual que un grupo tenga tan claro eso.

-Si tuvieras que apostar por cuáles integrantes van a leer completo el libro. ¿A quiénes les pones fichas?
Pablo Armesto ya lo terminó. No me sorprende porque es el más intelectual clásico, es el que más lee y mira cine. No sé Edu si lo empezó a leer. Sé que Nito, Gastón, Mariano y la Moska lo tienen desde hace 15 días porque se los dí antes de que salgan de gira por México y sé que no lo terminaron porque estuvieron con mucho laburo allá. Es un libro largo y lo entiendo. Pero imagino que todos lo leerán aunque no sé si todos lo harán hasta el final.

Seis canciones imprescindibles de Los Auténticos Decadentes, por Fernando Sánchez

“Su misión es hacer que la gente se divierta, que la pase bien con esas 25 canciones que son más conocidas. Por eso no cambian muchos las listas y los discos en vivo son bastante similares. No abandonan nunca a los hits. Son la reacción a esas bandas que dicen que no hacen más sus hits. Si lo que más deseaban ellos era que la gente se cope con sus canciones ¿cómo no van a hacerlas? En ese plan quedan en el camino cosas que están muy buenas”.

“El vino triste” (de Supersónico – 1991)

“Turdera” (de Mi vida loca – 1995)

“Borracho y solo” (de Cualquiera puede cantar – 1997)

“Yo puedo” (de Hoy Trasnoche – 2000)

“Cyrano” (de Cualquiera puede cantar – 1997)

“Paseando por Temperley” (de Supersónico – 1991)