PINTÓ

Valle de Muñecas y Los Andes en Morán: Un río de canciones

La banda de Manza y el nuevo proyecto de Sebastián Rubin se juntaron el sábado en el local de Agronomía y todo fue canción.

Morán invita. Galpón bien acondicionado, excelente iluminación, patio al fondo, buenas mesas, precios accesibles y gran sonido, cualquier (o casi) evento que haya en el local de Agronomía promete buen ambiente y mejor performance. Ya solo con ir uno la va a pasar lindo porque el lugar lo sugiere, pero el sábado la realidad superó las expectativas y los shows de Los Andes y Valle de Muñecas rompieron récord. Sebastián Rubin tiene un CV muy amplio como hacedor de canciones en muchas bandas (Grand Prix, Los Subtitulados, Los Campos Magnéticos). Con Los Andes, su más reciente proyecto, se perfecciona en el powerpop, en el rock para divertirse, en ser un líder nato y un gran frontman. Acompañado por Juan C. Marioni (ex Bristol voz y bajo), y los Boas Teitas Ema López (voz y batería), y Martín Locarnini (voz y guitarra), Rubin & cía entraron al escenario y encendieron la llama: “Todo lo que quiero” fue el primer tema de la noche, una sirena para los que estaban en el lugar. Con el primer verso todo Morán estaba encandilado: todo pasa, nada queda.

Los Andes gustan aunque uno no quiera. Si te los cruzás en algún show, o un tema por ahí dando vueltas, quedás prendido. La voz de Rubín es muy característica, reconocible y emocionante: te lleva a algún lugar. Pero además del cantante, cada miembro de Los Andes aporta su magia y toque personal: todos cantan en algún momento, el liderazgo muta, cada uno tiene su lugar y la democracia se percibe. Rubin aparece como el líder bueno, el cacique que quiere que su tribu crezca y sea fuerte. La participación de Pablo Saraceni de Los Planos también fue un punto a favor en el equipo, suma, multiplica, potencia y completa.

Contento por el lanzamiento de su simple en vinilo, Espiando al Sol (editado en España por Hurrah! Música), con comentarios irónicos sobre política y con la soltura que lo caracteriza, Rubin es un digno frontman/showman para ir a ver. Y deja al público preparadísimo para el segundo show de la noche. 13 temas, show redondo, sin errores y con excelente ejecución, Los Andes le prepararon la cancha a Valle de Muñecas que salió a golear. Ni una sola persona que vio a Los Andes no vio a Valle de Muñecas, y viceversa.


(Foto Los Andes – Gentileza Nico Avelluto)

Manza Esaín, Fernando Blanco, Mariano Lopez Gringauz, Lulo Esaín. Línea de 4 para ser campeones. “Dejadez” fue el primero de los ataques de Valle de Muñecas y la lista no se calmó ni un segundo. 15 temas (“Regresar”, “Días de Suerte”, “La Soledad no es una Herida”, “Gotas en la frente”), la aplanadora 2.0 levantó al público, lo sacó de su lugar de confort, los obligó a moverse y a cantar. El rock de guitarras al frente, de letras potentes, de temas icónicos, de juego en equipo, todo salió mejor de lo esperado y transformó un sábado a la noche cualquiera en un momento en el que agradeces haber estado ahí.

Quizá más relajados que en su show de Caras y Caretas, más liberados que en el de Niceto con Bestia Bebé, los Valle parecían sentirse como en casa. Se percibía la cercanía con el público y la complicidad entre músicos. Grandes exponentes de la música actual pisaron ese escenario y dejaron huella. Morán invita. Las bandas cumplen.

(Fotos Valle de Muñecas – Gentileza Nico Avelluto)